Características:
Estos estrabismos van a diferenciarse de los
horizontales, principalmente en que:
-
No están
relacionados con la acomodación.
-
Los músculos
verticales tienen acción compleja.
-
Presentan
principalmente alteraciones verticales y
torsionales.
Para estudiar
los estrabismos verticales, hemos de
centrarnos primero en el estudio de la
motilidad vertical.
Músculos y
acciones musculares monoculares
Los músculos
extraoculares son simétricos con respecto al
plano nasal, por lo que todo lo que
estudiemos para el ojo derecho podemos
superponerlo al ojo izquierdo.
El ojo realiza
movimientos de rotación y de traslación,
pero estudiaremos sólo los de rotación, ya
que los de traslación son despreciables.
Hemos de
estudiar pues un:
-
Centro de
rotación situado en el ojo emétrope a
unos 13,5 mm por detrás del ápice
corneal.
-
Ejes de
rotación: De los infinitos ejes que
pueden pasar por el centro de rotación
(uno para cada movimiento) elegiremos un
sistema de ejes llamado EJES DE FICK
(fig. 1), en el que el eje
anteroposterior Y coincida con en EJE
VISUAL y los ejes X y Z estén contenidos
en un plano perpendicular al eje Y en el
centro de rotación. Fig. 1.
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Fig. 1. Ejes de Fick.
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Ejes de FICK
-
X horizontal
sobre este eje horizontal se realizaran
movimientos de rotación que desplazan la
extremidad anterior del globo (ápice
corneal) hacia arriba o hacia abajo:
ELEVACIÓN y DEPRESIÓN.
-
Z vertical.
Movimientos hacia derecha e izquierda
que denominaremos ADUCCIÓN/ ABDUCCIÓN
dependiendo de que el ojo se desplace
hacia zona nasal (ADD) o hacia temporal
(ABD).
-
Y torsional
movimientos de INCICLO y EXCICLOTORSIÓN.
Denominamos INCICLO cuando el extremo
superior de la córnea es desplazado
hacia dentro, dirección nasal y EXCICLO
cuando se desplaza hacia fuera,
dirección temporal.
PPM y
posiciones diagnósticas
Los músculos
extraoculares son músculos largos, con un
origen orbitario y una inserción escleral.
Al contraerse el músculo, desplaza el globo
ocular realizando un movimiento de rotación
sobre los ejes de Fick.
Este movimiento
dependerá de la relación de la línea de
acción muscular con respecto al eje visual,
como veremos más adelante. Será por tanto
diferente según la posición en la que se
encuentre el ojo al iniciar el movimiento.
Los movimientos
oculares serán pues distintos si los
estudiamos mirando de frente o en cualquier
otra posición.
PPM es la
posición de los ojos en la mirada de frente.
Corresponde a la posición que tienen los
ojos cuando miran un objeto situado en el
infinito, en el centro de su campo visual y
a la altura de los ojos, estando la cabeza
recta. En esta posición los músculos tienen
una acción compleja sobre los tres ejes, ya
que su línea de acción muscular no coincide
con el eje visual.
Si colocamos el
ojo de forma que hagamos coincidir el eje
visual con la línea de acción muscular de un
determinado músculo, tendremos que en esa
posición la acción principal del músculo
será máxima y simple (ya que anulamos las
acciones secundarias). Esta posición será su
posición diagnostica.
Tendremos por
tanto:
" Unas acciones
musculares diferentes si estudiamos el ojo
en PPM o en las diferentes posiciones
diagnósticas: PPM: acción compleja. P.
diagnóstica: acción simple y máxima.
" Una posición diagnóstica para cada
músculo.
Músculos y
acciones musculares
Los músculos de
ambos ojos están situados simétricamente con
respecto a la línea media del cuerpo, plano
nasal. Estudiaremos las acciones musculares
del ojo derecho, ya que, debido a esta
simetría, los músculos del ojo derecho y del
ojo izquierdo tendrán la misma acción
(abducción,...) aunque varíe el sentido del
movimiento.
Por ejemplo. El
oblicuo superior del ojo derecho gira su
córnea (punto de referencia las XII horas)
en sentido horario, hacia nasal, es por
tanto inciclotorsor. El oblicuo superior del
ojo izquierdo gira la córnea en sentido
antihorario, pero la dirección del
movimiento es también hacia nasal, es por
tanto inciclotorsor.
Músculo recto
superior
Esquema de vista
superior /lateral.
-
Inserción
orbitaria: en el vértice posterior de la
órbita (anillo de ZINN).
-
Inserción
escleral en el cuadrante
supero-temporal.
-
Dirección:
de atrás hacia delante. Tiene una
inserción ligeramente oblicua y forma
con el eje visual un ángulo de unos 23º.
Su línea de
acción muscular sería la que une su
inserción orbitaria con el punto medio de la
inserción escleral.
Su plano de
acción será el definido por la línea de
acción y el centro de rotación
Si contraemos
los músculos en PPM:
Su acción
principal será de elevación ya que al ser
anteecuatorial, cuando se acorte el músculo
tirará de la inserción muscular hacia arriba
girando sobre el eje X.
Como su plano de
acción no contiene al eje visual, existen
otros componentes de giro sobre el eje
anteroposterior de inciclotorsión y sobre el
eje vertical de aducción.
- Acción en PPM:
elevador, inciclotorsor, aductor.
Si hacemos girar
el globo hacia ABD de 23º, tendremos el eje
visual contenido en el plano de acción
muscular y las acciones secundarias se
anularán, quedando sólo la acción de
elevación. Ésta será su posición
diagnóstica.
Tenemos pues que
la posición diagnóstica del RS derecho será
la mirada arriba-derecha y para el RS
izquierdo será la mirada arriba-izquierda.
Músculo recto
inferior
" Inserción
orbitaria: ángulo posterior de la órbita (A.
De Zinn).
" Inserción escleral: cuadrante
ínfero-temporal.
" Dirección: de atrás hacia delante,
formando un ángulo de 23º con el eje visual.
" Acción: depresor, exciclotorsor, aductor.
En PPM su plano
de acción no coincide con el eje visual
tendrá por tanto acción compleja.
Al contraerse
tirará de la zona inferior de la esclera
hacia atrás, con lo que el globo se
desplazará hacia abajo, será por tanto
depresor.
Sobre el eje
anteroposterior, desplazará la extremidad
inferior de la córnea hacia nasal y la
extremidad superior hacia temporal, siendo
por tanto exciclotorsor.
Estas dos
acciones son opuestas a las del RS (debido a
su posición antagónica).
Como la
inserción es temporal, desplaza el ojo hacia
dentro, aducción, igual que el recto
superior.
Si hacemos girar
el globo hacia ABD de 23º, tendremos el
plano de acción muscular paralelo al eje
visual y las acciones secundarias se
anularán, será sólo depresor. Ésta será su
posición diagnóstica.
Tenemos pues que
la posición diagnóstica del R: inferior
derecho será la mirada abajo-derecha y para
el R. inferior izquierdo la mirada
abajo-izquierda.
Músculo oblicuo
superior
En el esquema de
vista superior vemos cómo su inserción
anatómica es en el anillo de Zinn, desde
donde se dirige a la troclea y se refleja
hacia atrás para alcanzar la esclera en su
zona súpero-temporal mediante un amplio
tendón en abanico, cuyas fibras anteriores
van casi paralelas al ecuador.
La primera parte
(Pretroclear) no tiene significación motora
ya que el tendón se desliza por el agujero
troclear y podemos considerar la troclea
como la inserción orbitaria.
Tenemos pues:
-
I.
Orbitaria-funcional: ángulo súpero
interno anterior de la órbita (troclea).
-
I. Móvil:
cuadrante súpero-temporal por detrás del
C. De rotación.
-
Dirección:
oblicuo hacia delante y hacia dentro,
formando un ángulo con el eje visual de
51º.
La acción
principal en PPM se realizará sobre el eje
anteroposterior acercando la extremidad
superior de la córnea a la zona nasal
(gracias a sus fibras anteriores), es
inciclotorsor.
Las fibras
posteriores rotarán el ojo hacia fuera y
hacia abajo: abductor y depresor.
Si rotáramos el
ojo en aducción de 54º, y el eje visual
estuviese contenido en el plano de acción
las acciones rotadora y abductora se
anularían.
En la posición
diagnóstica de ADD será principalmente
depresor y esta posición diagnostica será la
mirada abajo-izquierda para el OS derecho y
la mirada abajo-derecha para el O.S.
izquierdo.
Músculo oblicuo
inferior
Es un músculo
alargado que se inserta en la zona
ínfero-interna de la órbita y se dirige
hacia fuera y atrás, rodeando la parte
inferior del globo como una hamaca hasta
insertarse junto al borde inferior del recto
externo.
-
Inserción
orbitaria: ángulo inferior interno y
anterior de la órbita.
-
Inserción
escleral: cuadrante ínfero-temporal
posterior al centro de rotación.
-
Dirección:
oblicuo hacia adelante y hacia dentro.
Ángulo con el eje visual de 53º.
-
Acción:
exciclotorsor, abductor, elevador.
En PPM su acción
es compleja.
Al contraerse en
PPM hace girar el ojo sobre el eje
anteroposterior acercando la extremidad
inferior de la cornea hacia dentro y por
tanto girando la extremidad superior hacia
fuera = exciclotorsor.
Como su
inserción es retroecuatorial, al contraerse
girará la porción póstero inferior hacia
delante siendo por tanto elevador. Al ser su
inserción temporal y posterior provocará que
al acercarse el extremo posterior hacia
nasal, la córnea gire hacia temporal,
abductor.
Éstas serán las
acciones secundarias en PPM.
Si colocáramos
el globo en la posición de ADD de 53º, las
acciones rotadoras y abductora se anularían,
y el OI sería solo elevador, que es su
acción principal en la P.D.
La posición
diagnóstica del oblicuo inferior derecho
será pues la mirada arriba-izquierda y la
del O. inferior izquierdo la mirada
arriba-derecha.
Resumen de las
acciones musculares (fig. 2)
Músculos del
plano superior - inciclotorsores
plano inferior - exciclotorsores
Músculos rectos - aductores
oblicuos - abductores
Movimientos
binoculares
 |
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Fig. 2. Esquema de Van der Hoeve
|
Hasta ahora
hemos considerado sólo los músculos del ojo
derecho y hemos estudiado sus acciones
aisladas. Estas acciones las llamaremos
ducciones en el estudio clínico del
paciente, al que nos referiremos mas
adelante.
Pueden ser de
dos tipos:
-
Versiones o
M. conjugados Son los movimientos
binoculares en los que ambos ojos se
desplazan en la misma dirección y
sentido. Son ejecutados por los pares
musculares o músculos yuntas.
Estudiaremos sólo las versiones.
-
Vergencias o
M. disyuntivos: son aquéllos en los que
los ojos se desplazan en la misma
dirección pero en sentido opuesto.
El ejemplo
típico es la convergencia
Hemos ido
moviendo los músculos (en la animación de
motilidad ocular) y dirigiendo los ojos
hacia distintas posiciones. En la práctica
estas posiciones hacia las que podemos girar
los ojos se resumen en nueve principales y
las llamamos posiciones diagnósticas de la
mirada (fig. 3). Fig. 3.
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Fig. 3.
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Miradas horizontales: derecha e izquierda.
Estudian los movimientos de abducción y
aducción.
Miradas verticales: arriba y abajo. Estudian
los Movimientos de ELEVACIÓN y descenso.
Miradas oblicuas: arriba-derecha,
arriba-izquierda, abajo-derecha,
abajo-izquierda. Estudian los movimientos
mixtos de elevación o descenso con abducción
o aducción.
Versiones
Las versiones
las denominamos según la dirección del
movimiento desde P.P.M hacia las diferentes
posiciones diagnósticas de la mirada:
-
Lateroversiones = movimientos de los
ojos en el plano horizontal, hacia
derecha e izquierda (dextroversión o
levoversión).
-
V.
verticales = movimientos de los ojos en
el plano vertical, hacia arriba y abajo
(supraversión e infraversión).
-
V. oblicuas
= movimiento de los ojos hacia:
arriba-derecha, arriba-izquierda,
abajo-derecha, abajo-izquierda.
Con ellas
estudiamos los pares musculares o músculos
yuntas.
Cooperación
motora
Para estudiar
los movimientos oculares hemos de considerar
que ambos ojos actúan simultáneamente por lo
tanto los movimientos oculares serán siempre
binoculares.
Cuando los ojos
realizan un movimiento en una determinada
dirección, todos los músculos extraoculares
participan en ese movimiento, unos
contrayéndose y otros relajándose, es lo que
llamamos cooperación motora.
Los músculos que
se contraen son llamados agonistas para ese
movimiento y son sinergistas entre sí. Los
que se oponen al movimiento son los
antagonistas.
Los músculos del
mismo ojo serán homolaterales y los del otro
contralaterales.
Tendremos por
tanto:
Homolateral
cuando dos músculos del mismo cooperan en un
determinado movimiento. Ej. Recto superior y
O. inferior en la mirada hacia arriba.
Contralateral =
yunta. Forman los pares musculares.
- Antagonista =
el que se opone al movimiento:
Homolateral.
Contralateral.
Los músculos
yuntas son los que llevan los ojos a una
misma posición diagnóstica de la mirada, así
tendremos dos músculos yunta en cada PDM.
Iremos viendo
los diferentes pares musculares (yuntas) y
la posición D de la mirada en la que debemos
explorarlos.
Leyes de
inervación motora
-
Ley de
Hering o de correspondencia motora: Los
impulsos nerviosos son simétricos para
cada uno de los músculos yuntas.
-
Ley de
Sherrington o de inervación reciproca:
Cuando los ojos realizan un movimiento
en una determinada dirección, los
agonistas (sinergistas) se contraen y
los antagonistas se relajan para
permitir el movimiento.
MÚSCULOS YUNTA:
Son los sinergistas contralaterales. Se
exploran en las posiciones oblicuas (los
pares músculos verticales) y en las miradas
derecha e izquierda (para los rectos
horizontales), como podemos estudiar en la
animación de Motilidad ocular haciendo mirar
los ojos en las diferentes posiciones
diagnosticas.
Nomenclatura
Hemos de conocer
la nomenclatura de las alteraciones que nos
podemos encontrar: llamamos hipertropía:
cuando un ojo está más alto que otro, e
hipotropía cuando está más bajo. Podemos
denominarla de varias formas:
Exploración
del paciente
Hemos estudiado
teóricamente las acciones musculares, los
movimientos coordinados y cómo podemos
explorarlos. Vamos ahora a colocarnos
delante de un paciente y vemos cómo hemos de
proceder a su exploración.
El primer paso
será determinar si hay alteración vertical
el PPM y en las diferentes posiciones
diagnósticas. Y medir la desviación.
Medida de la
desviación
La podemos
cuantificar más o menos dependiendo de la
posición que estemos estudiando.
-
En PPM:
podemos determinar el movimiento en
grados (HISHBERG); realizar un COVER
TEST SIMPLE; cuantificar mediante la
barra de prismas.
-
En miradas
laterales: Realizaremos también cover
test valorando en qué lado hay más
desviación. Podemos también medir con
barra de PRISMAS
-
En las
posiciones oblicuas: Cuantificaremos en
CRUCES y dibujamos.
Podemos hacer un
esquema de las PDM e ir anotando las
alteraciones que encontramos en cada
versión.
Si el paciente
tiene visión binocular: Podemos medir con
Varilla de Maddox y barra de prismas en PPM
y en las versiones laterales, tanto de lejos
como de cerca.
Estudiaremos
primero al paciente en PPM
Estudio en PPM
Comenzaremos por
estudiar si hay desviación en PPM realizando
un COVER TEST sobre el ojo fijador y
valoramos que movimiento realiza el otro
ojo.
Podemos medir la
desviación con Barra de prismas. Los prismas
se colocan con el vértice en la dirección de
la desviación. Si queremos medir una
hipertropía pondremos la barra de prismas
verticales con la base hacia abajo delante
del ojo hipertrópico.
Exploraremos
tanto de cerca como de lejos.
En PPM
determinamos:
Hemos de tener
en cuenta que cuando una alteración es más
manifiesta
Lejos - Indica
alteración de los músculos verticales.
Cerca - Indica
alteración de los músculos oblicuos.
Posteriormente
realizamos COVER sobre el otro ojo para
determinar si la alteración es muscular o
inervacional.
Estudio en
lateroversiones
Valoramos si la
alteración vertical aumenta o disminuye con
respecto a PPM y en qué lateroversión es
mayor.
Podemos medir
con prismas y tanto de cerca como de lejos.
Método
Para explorar
lateroversiones de cerca, usamos la
linterna.
Para explorarlas
de lejos usamos el punto de fijación a 5 m y
vamos movilizando la cabeza del paciente:
-
Si queremos
estudiar la lateroversión derecha:
giramos la cabeza hacia la izquierda y
los ojos miraran a la derecha.
-
Si queremos
estudiar la lateroversión izquierda:
giraremos la cabeza hacia la derecha.
Valoración de la
desviación en cruces
Cuando el
paciente no tiene visión binocular, no
podemos medir su ángulo basándonos en la
diplopía y la medida con prismas. Mediremos
las hiperfunciones dándole un valor relativo
en cruces, según la desviación vertical sea
mayor o menor:
+ cuando la
desviación sólo es manifiesta en la posición
diagnóstica (oblicua).
++ se aprecia claramente.
+++ la desviación es muy evidente.
Estudio de
las versiones
Lo realizamos:
Fijando un ojo
(fig. 4)
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Fig. 4.
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Método Hacemos
fijar un ojo y estudiamos el movimiento del
ojo no fijador (controlando siempre que no
fije)
Estudiamos el
par muscular.
Hallazgos e
interpretación
Las versiones
nos sirven principalmente para estudiar la
coordinación binocular de los movimientos
conjugados y ver si un músculo está hipo o
hiperfuncionante con respecto a su yunta.
Al realizar las
versiones podemos encontrarnos:
-
Que los
movimientos sean perfectamente
coordinados: indicará versión normal.
-
Que lo
sobrepase, es decir que el movimiento
del ojo estudiado, no fijador sea mayor
que el del ojo fijador, tendremos una
hiperacción
-
Que el ojo
no sigue el movimiento del ojo fijador,
habrá una limitación o hipofunción.
Si encontramos:
-
Hiperacción,
determinaremos si ésta es muscular o
inervacional.
-
Limitación
de movimiento, pasaremos a estudiar la
ducciones. Si hemos encontrado una
Hiperacción hemos de diferenciar si ésta
es muscular o inervacional.
Para ello
hacemos que el ojo hiperactivo tome la
fijación y vemos que movimiento realiza el
otro. Por ejemplo, fijando el ojo derecho
tenemos una Hiperacción del ojo izquierdo en
aducción. Hacemos ahora fijar al ojo
izquierdo (bajará para tomar la fijación) y
observamos qué movimiento realiza el ojo
derecho:
Estudio de
las ducciones
Primero
estudiaremos las ducciones activas, es decir
las que el paciente realiza voluntariamente
por la contracción de sus músculos
oculomotores.
Las realizamos
tapando el ojo que no queremos explorar y
solicitando al paciente que mire en las
diferentes posiciones diagnósticas.
Nos podemos
encontrar:
-
Que la
ducción está normal: el músculo tendrá
una hipofunción con respecto a su yunta
-
Que la
ducción esté alterada, el músculo no se
moviliza activamente: tendrá una
parálisis más o menos intensa (según
llegue o no a línea media) o una
limitación de movimiento restricción.
Ducciones
pasivas
Son las que
realiza el examinador movilizando el músculo
pasivamente con la ayuda de una pinza
intentando movilizar el ojo en una
determinada dirección. Se realiza con
anestesia tópica de la conjuntiva.
Test de
ducción pasiva: Podemos encontrar:
-
Que el
movimiento se pueda realizar
pasivamente: nos indicará que existe una
parálisis, el músculo no tiene
impedimento externo para realizar la
contracción, pero no tiene fuerza o no
recibe impulso nervioso.
-
Que el
movimiento no se pueda realizar:
problema restrictivo
Normalmente es
una prueba intraoperatoria.
Si sospechamos
alteración de los oblicuos haremos la
Maniobra de Bielschowsky
Maniobra de
Bielschowsky (fig. 7)
 |
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Fig. 7.
|
Se basa en el
fenómeno de compensación torsional de los
ojos a la inclinación lateral de la cabeza.
Al inclinar la
cabeza sobre hombro derecho, la córnea del
ojo derecho ha de realizar un movimiento
compensador de inciclo solicitándose la
contracción de los músculos inciclotorsores
O.S y R.S. (sinergistas en la acción torsora).
Estos músculos son antagonistas en la acción
vertical por lo que en condiciones normales
anulan su acción vertical y no hay hipo ni
hipertropía.
Supongamos una
parálisis del oblicuo superior del OD, al
inclinar la cabeza sobre el hombro derecho,
se solicitará la contracción de OSD y RSD
pero en este caso, al contraerse solo el RSD
se provocará hipertropía. Diremos que la
maniobra de Bielschowsky es positiva hacia
hombro derecho.
No es
patognomónica del oblicuo superior.
Exploración
del paciente sin visión binocular
La exploración
del paciente va a depender de que éste tenga
o no visión binocular.
En el paciente
sin visión binocular solo podemos, en
resumen:
-
Valorar la
amplitud de movimiento:
-
En PPM: en
grados.
-
En versiones
oblicuas: en cruces.
-
Valorar las
torsiones en fondo de ojo.
-
Medir la
desviación con sinoptómetro solo en
nueve posiciones y corrigiendo la
desviación como veremos más adelante.
Valoración de
las torsiones en fondo de ojo (fig. 8)
 |
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Fig. 8.
|
Para valorar las
torsiones en el fondo de ojo, consideraremos
que:
Normalmente
papila y mácula están alineadas, de forma
que una línea horizontal que pase por la
mácula pasará casi por el centro de la
papila o en la mitad inferior.
Cuando un ojo
gira hacia inciclotorsión, la papila que es
nasal gira hacia abajo quedando en un plano
inferior a la mácula. La línea paseará por
la parte superior de la papila.
Si nosotros lo
estudiamos con retinógrafo o con el
oftamoscopio directo, ésta será la imagen
que tendremos, pero si estudiamos con lente
de 90 y lámpara de hendidura (con la
hendidura horizontal, haciendo de línea de
referencia), la imagen es invertida y
quedará: la línea por la zona superior a la
de la papila.
En caso de
exciclo ocurrirá lo contrario.
Cuando
exploramos Lámpara de hendidura y Lente de
90 (fig. 9), la cosa se complica, pues la
lente invierte la imagen. Tendremos:
 |
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|
Fig. 9.
|
Exploración
del paciente con visión binocular
Si el paciente
mantiene visión binocular a pesar de la
desviación, podrá presentar diplopía
manifiesta en alguna posición o bien
tortícolis compensador y además nos
permitirá medir la desviación con métodos
subjetivos que provoquen la diplopía o la
confusión.
-
Valoración
del tortícolis.
-
Valoración
de la diplopía.
-
Medida de la
desviación vertical mediante Varilla de
Maddox y Prismas verticales.
-
Medida de
las torsiones mediante la Varilla de
Maddox con nivel.
-
HESS-
LANCASTER.
-
Sinoptómetro.
-
Maniobra de
Bielschowsky.
Valoración
del tortícolis
Tortícolis
ocular es la posición compensadora de la
cabeza.
Dependerá
siempre de la posición de fijación del ojo
director.
Estudiaremos:
-
Si es de
origen ocular: desaparece al cerrar el
ojo responsable del tortícolis (excepto
si hay contractura secundaria) y al
dormir.
-
Los tres
componentes que puede presentar:
horizontal, vertical, torsional.
El tortícolis
puede ser simple o tener dos o más
componentes horizontal, vertical y torsional.
En los estrabismos verticales el tortícolis
se debe a una alteración de los músculos
verticales u oblicuos cuyas acciones son
complejas, será siempre complejo.
Exploración
El tortícolis
vertical se realizará sobre el eje X
horizontal y nos encontraremos el paciente
con el mentón elevado o deprimido.
Por ejemplo, si
encontramos el mentón elevado indicará que
el ojo fijador esta en hipotropía y el
paciente ha de girar la cabeza hacia arriba,
elevando el mentón, para que los ojos puedan
mirar de frente.
Si encontramos
un tortícolis con mentón deprimido hemos de
pensar que el ojo fijador está en
hipertropía.
El T. horizontal
se realizará sobre el eje Z y la cabeza
estará girada hacia la derecha o izquierda.
T. torsional se
realizará sobre el eje antero posterior y
nos podemos encontrar la cabeza girada sobre
hombro derecho o sobre hombro izquierdo.
Lo referiremos
al ojo fijador y diremos que está girado
sobre el hombro del mismo lado o
contralateral.
Tenemos que
tener en cuenta que la córnea ha de mantener
su extremidad superior (XII) en el meridiano
vertical.
La cabeza se
inclina sobre el hombro del mismo lado o del
contralateral dependiendo de cómo fije el
ojo director:
Valoración
de la diplopía
El estudio de la
diplopía comienza en la anamnesis. Al hacer
la historia clínica, siempre hemos de
preguntar si hay o ha habido diplopía y cómo
es la desviación de las imágenes. Vertical u
horizontal, en PPM o en alguna otra posición
de la mirada, insistiendo en que sea
diplopía binocular, es decir que la diplopía
desaparezca al cerrar un ojo.
Consideraciones
previas
Para interpretar
la diplopía vertical hemos de tener en
cuenta que la localización de un objeto en
el espacio depende de la zona de retina que
impresione: la mácula localiza derecho
adelante, la hemirretina superior localiza
en el campo visual inferior y la hemirretina
inferior en el campo visual superior.
Cuando una ojo
se desvía hacia arriba o abajo, su polo
posterior se desplaza en sentido contrario,
de forma que en una hipertropía, la imagen
del ojo desviado impresionará un punto de la
hemirretina superior y será localizado en el
campo visual inferior.
El objeto de
fijación será percibido por dos puntos
retinianos no correspondientes la mácula del
ojo director y un punto de la hemirretina
superior del ojo hipertrópico y será visto
en dos localizaciones diferentes y percibido
como doble.
Conclusión
Si la imagen
diplópica es localizada más baja: el ojo
está en hipertropía.
Si la imagen
diplópica es localizada más alta: el ojo
está en hipotropía.
Método de
exploración
Utilizamos un
cristal rojo que ponga de manifiesto la
diplopía e identifique el ojo explorado.
Para explorar
podemos utilizar la luz de una linterna sola
o bien interponer una varilla de cristal en
este caso la imagen diplópica será percibida
como una línea de luz y podemos estudiar su
inclinación.
Exploraremos
haciendo mirar con ambos ojos abiertos y
llevaremos la linterna a las posiciones
diagnósticas estudiando la diplopía en cada
una de ellas.
Interpretación y
medida
Si el paciente
con cristal rojo en ojo derecho nos refiere
que la luz roja está por debajo de la blanca
sabremos que el ojo derecho está en
hipertropía.
MEDIDA:
-
Anotando la
posición de mayor desviación.
-
Barra de
prismas: Sabemos que si la luz está por
debajo: ojo por encima. Colocamos barra
de prismas vertical con base inferior
sobre el mismo ojo hasta compensar la
desviación. La medida de este prisma
será la magnitud de la desviación en esa
posición.
Si colocamos la
barra sobre el ojo contralateral: la
pondremos con base superior.
Hay que tener
presente que la dirección en la que la
separación de las imágenes es máxima
corresponde a la acción del músculo parético
y que la imagen que al paciente le aparece
más distal de las dos pertenece al ojo
paralizado.
Medida de
la desviación con la V. de Maddox
Se basa
igualmente en el estudio de la desviación de
la imagen diplópica. En este caso utilizamos
como artefacto la varilla de Maddox.
Esta varilla es
un cristal formado por muchas estrías que
transforman la luz en una raya perpendicular
a la dirección de la varilla.
Al ser un método
muy disociante, pondrá de manifiesto toda la
desviación tanto manifiesta como la latente
que pueda estar compensada por la fusión.
Estudiará la foria vertical.
En el caso de la
parálisis del oblicuo superior (la parálisis
más frecuente) el paciente puede desarrollar
una gran amplitud de fusión vertical y la
desviación obtenida con la Varilla de
Maddox, será mayor que la obtenida
estudiando la diplopía con cristal rojo.
Método
Para realizarlo
colocamos la varilla de Maddox con las
estrías en sentido vertical, para que el
paciente perciba una raya horizontal, al
mirar el punto luminoso de fijación.
Hacemos mirar un
punto de luz con ambos ojos abiertos y la
varilla delante de un ojo y preguntamos al
paciente si la raya horizontal pasa por el
punto de luz o no.
Interponemos
prismas verticales hasta que la raya pase
por la luz.
Interpretación
Podemos
encontrarnos:
-
Que la raya
pase por el punto: no habrá desviación
vertical.
-
Que la raya
pase por debajo del punto: el ojo que
tiene interpuesta la varilla está en
hipertropía (más alto).
-
Que la raya
pase por encima del punto: el ojo estará
en hipotropía (más bajo).
Lo realizamos
haciendo mirar un punto de luz situado a 5 m
(estudio de lejos) y también lo realizaremos
a 33 cm.
Medida de
la torsión con V. Maddox con nivel
La varilla de
Maddox con nivel es una varilla montada
sobre una montura circular que permite girar
la raya de luz cuando es percibida inclinada
y alinearla. Tiene un nivel superior que
permite comprobar en todo momento que la
varilla está perfectamente vertical (sin
inclinaciones).
El método es
similar al anterior. Lo realizamos colocando
la varilla delante de un ojo, pedimos al
paciente que mire la luz con ambos ojos
abiertos y nos diga si la raya está recta o
inclinada. Si está inclinada le pediremos
que la enderece y medimos los grados de
torsión.
Hess
Lancaster
Se basa en el
principio de la confusión. En cualquier
desviación ocular, la mácula del ojo sano
recibe la imagen del objeto fijado, pero la
mácula del ojo desviado recibe otra imagen
diferente y se origina el fenómeno de
confusión (cuando dos objetos diferentes
forman su imagen sobre un par de puntos
correspondientes, son vistos superpuestos).
Explora el
ángulo subjetivo y precisa correspondencia
retiniana normal. Cada ojo fija un objeto
diferente de manera que un ojo no pueda ver
el del otro.
La disociación
ocular se obtiene mediante gafas rojo-verde
(colores complementarios) de forma que el
ojo que interpone el cristal rojo
(convencionalmente ojo derecho) no ve más
que la luz roja y no la verde y el ojo que
interpone el cristal verde sólo ve la luz
verde y no la roja.
El examinador
proyecta una hendidura de luz
(verticalmente) y se pide al paciente que
proyecte la suya (horizontalmente) de forma
que las vea superpuestas, formando una cruz.
La relación entre ambas mide el ángulo de
desequilibrio óculo motor.
Si usamos
cristal rojo en ojo derecho y el examinador
proyecta la luz roja, el paciente está
fijando con el ojo derecho (cristal rojo) y
proyectando la hendidura del ojo izquierdo:
gráfica del ojo izquierdo (exploramos el ojo
izquierdo).
Cuando
intercambiamos las linternas el paciente
fija con el ojo izquierdo (verde) y proyecta
la luz roja, exploraremos el ojo derecho.
La pantalla
sobre la que se proyecta está colocada a un
metro de forma tal que una desviación de un
centímetro corresponde a una dioptría y los
7 cm de cada cuadrícula corresponden a 7
dioptrías, unos 4º.
Interpretación
Para interpretar
los resultados hemos de tener en cuenta que,
cuando la luz del paciente queda hacia
atrás, indica excursión menor en esa
dirección y corresponderá a una hipofunción
muscular y cuando la excursión es mayor, la
gráfica más grande, indicará
Hiperacción.
Determinaremos:
-
En primer
lugar el ojo afectado, teniendo en
cuenta que en las parálisis recientes la
desviación primaria es menor que la
secundaria, en segundo lugar el músculo
o músculos paréticos (dirección en que
se queda atrás).
-
La
desviación secundaria en el otro ojo (el
otro gráfico) y el músculo hiperactivo.
Ventajas
Es fácil y
rápido de realizar. Útil para el estudio de
las parálisis.
Inconvenientes
Estudia sólo el
campo central. Rápida concomitancia. Precisa
visión binocular y mide solo la desviación
subjetiva.
Hess-Lancaster
El Hess
Lancaster es una prueba basada en la
confusión que es la percepción a nivel
cerebral de dos imágenes distintas
correspondientes cada una a la fóvea de un
ojo.
Para realizar
esta prueba necesitamos además de la
pantalla de Hess una gafa rojo verde y dos
linternas también rojo verde (colores
complementarios).
Le colocaremos
al paciente el cristal rojo sobre el ojo
derecho y le daremos la linterna verde. El
examinador tendrá a su vez la roja. El color
rojo será visto exclusivamente con el
cristal rojo y el color verde con el verde.
El examinador proyectará su linterna roja
sobre uno de los puntos de la pantalla. Le
pediremos al paciente que superponga su
linterna verde sobre la roja. El paciente
percibirá la luz roja sólo con el ojo
derecho y proyectará con la linterna verde
que sólo la vera con el ojo izquierdo. En
resumen percibirá con el ojo derecho y
proyectará con el izquierdo. Anotaremos en
la gráfica donde proyecta el paciente su
linterna. Si no existe estrabismo ambas
imágenes coincidirán, si están separadas
tendrá una desviación equivalente estrabismo
a la distancia entre ambas imágenes.
Repetiremos este proceso sobre el resto de
puntos de la pantalla y anotaremos cada vez
donde sitúa el paciente su linterna. Como el
ojo que proyecta es el izquierdo la gráfica
representará a este ojo. Después
invertiremos las linternas de manera que el
paciente localizará con el verde, ojo
izquierdo y proyecta con el cristal rojo,
ojo derecho, trazaremos así la gráfica del
ojo derecho.
El Hess estudia
solo los 15º centrales del campo, por lo que
la concomitancia aparece rápidamente. Es una
prueba fácil y rápida de realizar, pero
precisa visión binocular y CRN.
Sinoptómetro
Es un aparato
con unos brazos móviles que permite, entre
otras pruebas, realizar estudios de la
medida del estrabismo en distintas
posiciones. La gran movilidad de sus brazos
nos permitirá estudiar el estrabismo en
miradas tan extremas como de 30º grados
arriba, abajo, a la derecha y a la izquierda
así como cualquier combinación de ellas. La
medición de la desviación vertical va a ser
muy precisa, no lo es, sin embargo, tanto en
la desviación horizontal.
Si el paciente
tiene visión binocular le realizaremos un
estudio en 49 posiciones fijando cada ojo,
98 en total. Le proyectaremos al paciente,
por ejemplo, un cuadrado y un punto y le
preguntaremos al paciente si el punto está
dentro del cuadrado. Si está dentro el
paciente no presentará estrabismo en esa
posición, si en cambio el punto está fuera
iremos moviendo los brazos del sinoptómetro
hasta que ambas estén encajadas, el valor
que leamos en ese momento será equivalente a
la desviación del paciente.
En los pacientes
que no tienen visión binocular no lo
podremos realizar así, sino que le pediremos
que mire alternativamente a cada uno de los
dibujos e iremos moviendo los brazos del
sinoptómetro hasta que la desviación esté
totalmente neutralizada. El valor que leamos
será también equivalente a la desviación.
Como es una ardua tarea lo vamos a realizar
sólo en 9 posiciones fijando cada ojo, 18 en
total, elegiremos para ello las más
representativas, que nos ayudaran a
diferenciar donde es mayor la desviación y
así decidir que músculo debemos operar.
Vamos a realizar
un repaso de los más importante que hemos
visto hasta ahora que es la exploración
motora. Cuando exploramos a un paciente
partimos siempre de PPM, aquí realizamos el
covertest y nos fijamos si el paciente tiene
estrabismo, valoraremos el movimiento no la
sensación, si éste es horizontal o vertical
o si ambos están asociados. Precisaremos qué
ojo está por encima y si el movimiento es
conjugado o no. Pasaremos después a explorar
una posición diagnóstica por ejemplo en la
versión arriba a la derecha donde
estudiaremos el recto superior del ojo
derecho y el oblicuo inferior del ojo
izquierdo, nos fijaremos si existe
desviación y que ojo está por encima.
Exploraremos después la mirada abajo a la
derecha, aquí estudiamos el recto inferior
del ojo derecho y el oblicuo superior del
ojo izquierdo. Recordad que no es lo mismo
la acción de un músculo que su posición
diagnóstica. De aquí pasaremos a la mirada
arriba a la izquierda donde estudiaremos el
recto superior del ojo izquierdo y el
oblicuo inferior del ojo derecho. Y por
último a la posición abajo a la izquierda,
recto inferior del ojo izquierdo y el
oblicuo superior del ojo derecho. No tiene
que ser precisamente en este orden, cada uno
debe tener su secuencia y realizarlo siempre
en el mismo orden para que no nos olvidemos
de ninguno de los pasos. Comprobaremos por
último si existe síndrome alfabético
valorando la desviación en la mirada recto
arriba y abajo. La exploración motora se
debe realizar tanto de lejos como de cerca.
Si existe desviación vertical la mediremos
en PPM con barra de prismas, como ya nos han
explicado y la valoraremos en el resto de
posiciones diagnósticas en cruces. En las
versiones valoraremos si la hiperacción es
de una, dos o tres cruces y si son de tipo
muscular, si sigue la ley de Hering o
inervacional si no la siguen. Lo más
importante en los estrabismos es la
exploración, nos va a aportar, si somos
meticulosos todos los datos necesarios que
nos llevarán al diagnóstico. El resto de
pruebas nos confirmarán el diagnóstico y nos
ayudarán a decidir el músculo a operar.
Expuestas todas
las pruebas que realizamos vamos a repasar
cuatro cuadros específicos que son:
Hiperacción
del oblicuo inferior
La hiperacción
del oblicuo inferior se puede presentar de
una manera aislada, asociada a endotropía y
también, aunque en menor porcentaje,
asociada a exotropías. Ya nos han explicado
que el del oblicuo inferior se estudia en la
mirada arriba en aducción y que la
hiperacción puede ser tanto de tipo
muscular, si sigue la ley de Hering, como
inervacional si no la sigue, esta
diferenciación es importante a la hora de
decidir la cirugía a realizar. No suele
presentar en PPM una repercusión mayor de 7º
y esta desviación suele ser mayor de cerca
que de lejos. En algunos casos se asocia a
un síndrome alfabético en V. Recordad que lo
que valoramos en la exploración es el
movimiento y no la sensación que tendremos
que confirmar mediante el cover test.
Tratamiento
El único
tratamiento que tenemos para la hiperacción
del oblicuo inferior es quirúrgica.
Operaremos una hiperacción siempre que ésta
llame la atención.
Una hiperacción
de una cruz generalmente no se opera ya que
estéticamente no es llamativa, sólo lo
haremos si vamos a operar una hiperacción
del oblicuo inferior mayor en el ojo
contralateral. Si no lo realizásemos nos
podríamos encontrar que una hiperacción que
previamente no se notaba ahora sí se nota.
La cirugía que
se realiza para una hiperacción de una cruz
tanto si es muscular como inervacional, es
una tenotomía de dos tercios posterior del
oblicuo inferior.
Para realizarlo
no tenemos que desinsertar el oblicuo
inferior sino que resecamos un triangulo de
1 centímetro de altura por dos tercios de la
base posterior.
Si tenemos una
hiperacción de dos cruces de tipo muscular
la cirugía que realizamos es un
debilitamiento del oblicuo inferior de tipo
Fink: desinsertamos el oblicuo inferior, le
colocamos una sutura en el borde anterior y
superior del músculo y prolongamos la
inserción del recto lateral, desde su borde
inferior, 6 mm hacia abajo y 6 mm hacia
atrás mediante el marcador de Fink, éste
dejara una marca donde resuturaremos el
oblicuo inferior. Equivale a un
debilitamiento de unos 8 mm.
Ante una
hiperacción de dos cruces inervacional y
tres muscular la técnica que se utiliza es
el debilitamiento del oblicuo inferior tipo
Apt:
Desinsertamos el
oblicuo inferior, le colocamos una sutura,
nos situamos en el recto inferior y medimos
desde su inserción temporal 3 mm hacia fuera
y 4 mm hacia atrás. Aquí resuturaremos el
músculo.
Por último si
tenemos una hiperacción de tres cruces
inervacional realizaremos un debilitamiento
de tipo Elliot-Nankin: tendremos que
desinsertar el oblicuo inferior, le
colocaremos dos suturas, una en el borde
anterior y una en el borde posterior.
Resuturaremos el músculo junto al recto
inferior, prolongando su inserción temporal
y anclando el músculo mediante dos puntos.
Si el paciente
no presenta repercusión en PPM cortaremos el
pedículo vascular, ya que este puede crear
una restricción a la elevación.
Esta técnica se
realiza generalmente bilateral ya que puede
crear una dificultad a la elevación y en un
solo ojo que provocaría una asimetría.
Nos parece
interesante destacar que así como en otros
estrabismos no intentamos corregir toda la
desviación mediante un único músculo, sino
que a partir de una determinada desviación
operamos dos músculos, por ejemplo en una
endotropía recto medio y recto lateral, es
excepcional que se realice cirugía sobre
otro músculo que no sea el oblicuo inferior,
incluso ante una hiperacción muy marcada de
dicho músculo. Sin embargo hay veces que es
realmente insuficiente la cirugía sólo sobre
este músculo siempre que estos pacientes
presenten una hipoacción marcada del oblicuo
superior lo asociaremos a plegamiento de
dicho músculo.
Desviación
vertical disociada
La desviación
vertical disociada es un cuadro de origen
supranuclear que se caracteriza por
presentar una elevación del ojo asociada a
un movimiento de abducción y exciclotorsión.
Otras características son Nistagmus latente
y el fenómeno de Bielschowsky.
El movimiento de
elevación es característicamente lento por
lo tanto debemos dar tiempo a que se
produzca manteniendo el cover test el tiempo
suficiente a fin de permitir que el ojo se
eleve.
Este movimiento
no cumple además la ley de Hering, no es
conjugado, pero su característica
fundamental es su gran variabilidad. Varía
en el tiempo de forma que hay momentos en
que apenas es perceptible y sin embargo hay
momentos en que la desviación puede ser muy
manifiesta. En la consulta nos encontramos a
veces que no somos capaces de poner de
manifiesto una gran desviación a pesar de
que los padres nos dicen que le notan torcer
mucho y, sin embargo, cuando estamos
hablando con los padres y le miramos a la
niña vemos que la desviación es claramente
mayor que antes, en este caso tendremos que
ver al paciente el suficiente número de
veces hasta que estemos seguros que le hemos
visto y medido la desviación máxima.
La desviación
vertical varia también en el espacio siendo
esta, la mayor parte de veces, mayor de
lejos que de cerca.
La DVD es
mayoritariamente bilateral y asimétrica,
aunque excepcionalmente puede ser
unilateral, por lo que deberemos medirla en
cada ojo individualmente.
Exploración
Sabremos si la
DVD es uni o bilateral por medio de la
exploración. Cuando exploramos al paciente
debemos fijarnos en el movimiento que
realiza el ojo detrás del oclusor.
Supongamos que el paciente fija con el ojo
derecho y tiene una desviación evidente del
ojo izquierdo, realizaremos el cover sobre
el ojo derecho y nos fijaremos que
movimiento realiza este ojo detrás del
oclusor, si es de elevación la DVD será
bilateral, sin embargo si realiza un
movimiento horizontal o no realiza
movimiento alguno se tratará de una DVD
unilateral.
Mediremos la
desviación con barra de prismas en PPM,
valorando siempre cada ojo por separado y no
colocando simultáneamente la barra de
prismas vertical sobre ambos ojos, ya que
sino estaríamos midiendo la desviación del
segundo ojo en la mirada arriba no en PPM.
La DVD no se explora sólo en PPM, sino que
continuaremos la exploración en las
diferentes versiones y tanto de lejos como
de cerca para conocer en qué campo es mayor
la desviación, ya que no es cierto que DVD
sea siempre igual a recto superior. Hay
veces que la desviación vertical es mayor en
el campo del recto inferior y en otras
ocasiones es bastante concomitante.
Siempre que
seamos capaces de ver movimientos
ciclotorsionales estamos ante una DVD, en
ningún otro cuadro somos capaces de verla,
sin embargo no encontramos inciclotorsión en
el fondo de ojo ni en los casos en que el
paciente tiene tortícolis que podría
justificarse por inciclotorsión.
El diagnóstico
de DVD es excepcional realizarlo antes del
año de vida, hay autores que dicen que es
por la dificultad en la exploración debida a
la edad del paciente o por que se asocia a
un estrabismo horizontal grande. Sin embargo
hay veces que el niño se deja explorar
adecuadamente y no eres capaz de verlo y
tiempo después si aparece.
El fenómeno de
Bielschowsky consiste en el descenso del ojo
elevado al interponer filtros que disminuyan
la intensidad luminosa en el ojo fijador.
Este fenómeno no tiene ninguna repercusión.
Tratamiento
El único
tratamiento de la DVD es quirúrgico.
Operaremos la DVD si la desviación vertical
llama la atención. Decidiremos qué músculo
operar basándonos en la desviación en PPM, y
en que campo presente mayor desviación tanto
a la exploración como en el estudio de 18
posiciones al sinoptómetro.
Si la desviación
es mayor en el campo del recto superior lo
retroinsertamos con unas cifras de 1 mm de
retroinserción por grado hasta 8º a partir
de aquí para 10º 9 mm
|
10-15 - 10 mm. |
|
16-20 - 12 mm. |
|
>
20mm - 14 mm. |
Si realizamos
retroinserción del recto superior mayor de 5
mm tendremos que realizarlo mediante asas.
Si la desviación
es mayor en campo de acción del recto
inferior le realizaremos una resección y si
la desviación es mayor en el campo del
oblicuo inferior y tiene poca repercusión en
PPM podemos realizar debilitamientos del
oblicuo inferior tipo Apt o Elliot Nankin.
Parálisis del
oblicuo superior
La parálisis del
IV par es la más frecuente de todas. Puede
ser congénita o adquirida. La parálisis
congénita puede descompensarse años después,
ya que a pesar de que la amplitud de fusión
vertical es normalmente muy pequeña, estos
pacientes desarrollan una gran amplitud de
fusión que compensará la desviación.
Presentaran un tortícolis muy característico
sobre el hombro contralateral pero que no es
exclusivo de este cuadro. Cuando les
preguntamos sobre el tortícolis muchas veces
no se han dado cuenta, si éste no es muy
grande, sin embargo si miramos fotos
antiguas apreciamos que ya entonces estaba
presente.
Las parálisis
adquiridas pueden ser secundarias a
traumatismos craneoencefálicos aunque
también pueden ser de otro tipo como
vasculares.
Las acciones del
oblicuo superior son: inciclotorsión,
descenso y abducción, por lo que una
parálisis del oblicuo superior se
manifestará con elevación, exciclotorsión y
pequeña endotropia o exotropia. La ducción
será sin embargo normal, el ojo baja sin
dificultad lo que no ocurre en ninguna otra
parálisis.
Diagnóstico
El diagnóstico
de la parálisis del IV par se basa en la
exploración, para ello exploraremos al
paciente tanto en PPM como en todas las
posiciones diagnósticas no sólo de lejos
sino también de cerca. Incluiremos la
maniobra de Bielschowsky, que suele ser
positiva. La positividad de esta maniobra no
es patognomónica de la parálisis del IV
aunque sí muy característica. La torsión se
puede ver en el fondo de ojo ya que nunca
vamos a ver movimiento de recuperación al
fijar el ojo de la parálisis.
Le realizaremos
además un estudio al sinoptómetro de 98
posiciones si tiene visión binocular y de 18
si no la tiene.
Si el paciente
tiene visión binocular y tiene la suficiente
edad para colaborar, le mediremos la
desviación con la varilla de Maddox tanto de
lejos como de cerca en PPM y en
lateroversiones. Le mediremos además la
torsión con la varilla de Maddox con nivel.
Ya nos han explicado como se realizan todas
estas pruebas. Les realizaremos por último
un Hess-Lancaster.
Maniobra de
Bielschowsky: Cuando inclinamos la cabeza
sobre un hombro provocamos una
inciclotorsión del ojo ipsilateral y una
exciclotorsión del contralateral. Los
músculos que intervienen en la
inciclotorsión son el RS y el oblicuo
superior, estos músculos son agonistas en
cuanto a torsión son sin embargo
antagonistas en cuanto a acción vertical
elevando el ojo el recto superior y
descendiéndolo el oblicuo superior. Si no
hay parálisis ambas acciones se neutralizan
y no aparece desviación, pero si el oblicuo
superior está paralítico no compensará la
acción elevadora del recto superior y el ojo
se posicionará por encima, considerándose
entonces la maniobra positiva.
Si la parálisis
es reciente veremos una clara incomitancia,
sin embargo, si ha evolucionado tiende hacia
la concomitancia de tal manera que a veces
es difícil diferenciar cual es el músculo
responsable. Las leyes de Hering y de
Sherington son las responsables de esa
tendencia hacia la concomitancia.
Operamos las
parálisis del oblicuo superior adquiridas
cuando han pasado más de 6 meses y ya no
está mejorando, pues existe la posibilidad
de que se recupere espontáneamente.
En las parálisis
congénitas nos gusta esperar hasta los tres
años por el riesgo de que pierda la visión
binocular. Al operar acercamos las imágenes,
pero la visión binocular se encargará de
fusionarlas, un niño pequeño con mala visión
binocular y gran capacidad de adaptación
puede perder la visión binocular y quedarse
en un pequeño estrabismo. Si el niño es
pequeño, pero está perdiendo la posición de
tortícolis, le operaremos ya que el riesgo
sería mayor si no le operamos.
Los niños
pequeños tampoco colaboran adecuadamente si
precisamos que realice ejercicios de
movilización tras la cirugía.
La decisión
sobre el músculo a operar se toma en base a
la desviación en PPM y cual sea el campo de
mayor desviación tanto en la exploración
como en sinoptómetro, que es la prueba más
exacta. Muchas veces es difícil precisar en
la exploración, donde es mayor la
desviación, sin embargo eres capaz de
diferenciarlo claramente en el estudio del
sinoptómetro.
Si la desviación
es pequeña en PPM no podremos actuar sobre
los rectos verticales ya que tendría
repercusión sobre PPM. Operaremos sobre el
músculo o los músculos donde la desviación
sea mayor. Las posibilidades son varias:
debilitamiento del oblicuo inferior, tipo
Fink, y plegamiento del oblicuo superior, o
Fink más retroinserción del recto inferior
contralateral o plegamiento más
retroinserción del recto inferior
contralateral,...
El oblicuo
superior es el músculo que más
malformaciones y agenesias presenta, esto
hay que tenerlo presente siempre que vayamos
a operar este músculo, ya que podemos tener
previsto realizar un plegamiento del oblicuo
superior y encontrarnos que realmente no
existe dicho músculo por lo que tendremos
que replantearnos las posibilidades dentro
del acto quirúrgico.
Síndrome de
Brown
El síndrome de
Brown se caracteriza por la incapacidad de
elevación del ojo en aducción debida a una
alteración de la vaina del oblicuo superior
o por una tróclea pequeña que no permite el
paso adecuado del oblicuo superior a su
través. El oblicuo superior es un músculo
cuya función vertical es el descenso del
ojo, sin embargo para que el oblicuo
inferior pueda elevar el ojo en aducción el
oblicuo superior se debe de elongar. Si el
tendón del oblicuo superior no puede pasar a
través de la tróclea no podrá alargarse
produciéndose así una restricción mecánica a
la elevación. La ducción tanto activa como
pasiva estarán por tanto alteradas. Otra
característica es que no se asocia a
hiperacción del oblicuo superior, esto nos
permitirá junto a la ducción tanto activa
como pasiva positiva realizar el diagnóstico
diferencial con la parálisis del oblicuo
inferior en la que tendremos una incapacidad
a la elevación en aducción además de una
hiperacción del oblicuo superior, la ducción
activa estará alterada pero la ducción
pasiva será normal. Ésta como ya nos han
comentado se puede realizar en la consulta
pero generalmente se realiza
intraoperatoriamente.
El síndrome de
Brown puede ser congénito o adquirido. Es
unilateral en la mayoría de casos, hay sin
embargo casos bilaterales. Puede ser
constante e intermitente y se presenta
aislado o asociado a estrabismo horizontal.
Existen más casos intermitentes de lo que
pensamos, siempre que exploremos a un
paciente y encontremos una dificultad de
elevación en aducción debemos movilizar el
ojo repetidas veces, incluso ayudándonos con
el dedo, hasta estar seguros de que
realmente no sube, pues nos hemos encontrado
con más de un caso que después de movilizar
el ojo sube mejor incluso sube
perfectamente.
El síndrome de
Brown puede presentar ortotropía en PPM pero
también puede tener hipotropía. La
dificultad a la elevación puede presentarse
en todo el campo de mirada arriba o sólo en
el campo del oblicuo inferior. Los pacientes
con síndrome de Brown presentarán
normalmente tortícolis si tiene alteración
en PPM.
La maniobra de
Bielschowsky podrá ser positiva sobre el
hombro contralateral, comportándose como una
parálisis del oblicuo inferior. Cuando
inclinamos la cabeza sobre un hombro
provocamos una inciclotorsión del ojo
ipsilateral y una exciclotorsión del
contralateral. Los músculos que intervienen
en la exciclotorsión son el R.I. y el
oblicuo inferior, estos músculos son
agonistas en cuanto a torsión son, sin
embargo, antagonistas en cuanto a acción
vertical, elevando el ojo el oblicuo
inferior y descendiéndolo el recto inferior.
Si el oblicuo
inferior está paralítico no neutralizará la
acción depresora del recto inferior y el ojo
se desviará hacia abajo, considerándose
entonces la maniobra positiva.
Operaremos un
síndrome de Brown en los pacientes que
tienen visión binocular si presenta un
tortícolis, o si presenta una gran
restricción. Si se presenta asociado a otro
estrabismo y no tiene visión binocular le
operaremos si estéticamente llama la
atención.
En distintos
momentos se han ido utilizando distintos
tipos de cirugía. Lo fundamental es
normalizar el test de ducción pasiva que
estará alterado y que tendremos que
confirmar antes de comenzar la cirugía. Para
ello podemos realizar un afilamiento del
oblicuo superior, es decir ir limpiando la
vaina del oblicuo hasta que veamos que se
normaliza la ducción. Si el Brown no es muy
pronunciado puede ser suficiente sólo con
este procedimiento, sino realizaremos un
debilitamiento reglado del oblicuo y sino
fuera suficiente podríamos colocar una banda
de silicona.
El oblicuo
superior es un músculo difícil de operar,
hay que saber dónde buscarlo, y ser muy
cuidadoso es muy fácil provocar edemas
palpebrales incluso hematomas, que pueden
ser evitados quitando el blefarostato y
manipulando el músculo con cuidado.