La esclera o
pared del globo ocular (el blanco del ojo)
es más fina y cede permitiendo un mayor
alargamiento del eje anteroposterior.
La coroides que
es más fina y cede permitiendo un mayor
alargamiento del eje anteroposterior. La
coroides que es una capa de vasos sanguíneos
que recubre la esclera por dentro, se
atrofia y disminuye su capacidad de nutrir
la retina.
La retina que es
la capa más interna, sufre dos tipos de
procesos: Puede sufrir una atrofia en el
fondo del ojo lo que en ocasiones supone una
agudeza visual disminuida a pesar de llevar
una total corrección óptica. Y asocia con
más frecuencia que en ojos normales, la
existencia de lesiones degenerativas en la
periferia de la retina, favorecedoras de la
aparición de desprendimientos de retina, lo
que sucede con 6 veces mayor frecuencia en
ojos miopes. Queda por fin el vítreo o
gelatina que ocupa el interior del globo
ocular, que se licua y desprende con
frecuencia dando como síntoma la aparición
de moscas volantes.
La miopía
consiste sólamente en un defecto de
refracción, cuando hay pocas dioptrías, pero
es una verdadera enfermedad cuando se trata
de miopías más fuertes.
En efecto, es lo
que se conoce como coroidosis miópica, que
es una distrofia hereditaria constante en
mayor o menor grado en todos los pacientes a
partir de 6 dioptrías de miopía. (Miopía
magna). Afecta a todas las estructuras de la
mitad posterior del globo ocular, quedando
la mitad anterior prácticamente indemne.