
Actualmente, con
la implantación de una lente intraocular
previamente calculada, en el mismo lugar que
ocupaba el cristalino, pueden corregirse
miopías e hipermetropías previas de
cualquier potencia. El astigmatismo no se
corrige con lentes intraoculares, por la
posibilidad de que la lente rote buscando su
posición definitiva, esto solo se utilizara
para una extracción de catarata, o bien
extracción del cristalino claro. Los pasos
de esta importante intervención son:
Incisión corneal de pequeño tamaño ( 3mm).
La anestesia que
se usa en estos caso es la tópica, mediante
instilación de colirios. En algunos
ocasiones puede indicarse anestesia
peribulbar mediante inyecciones alrededor
del globo ocular.
Después de la
cirugía se indica una pauta postoperatoria
con tratamiento de colirios anti-inflamatorios
y antibióticos, cada 8 horas por tres
semanas. Para controlar la presión ocular se
recomiendan algunos anticuogulantes.
Las
complicaciones de esta operación son 3:
Intra-operatorias, postoperatorias precoces,
y postoperatorias tardías.
INTRAOPERATORIAS:
La intervención no transcurre según los
pasos previstos y obliga a modificar la
cirugía. La más importante es la rotura de
la cápsula posterior, con pérdida de humor
vítreo. Se trata mediante vitrectomía
anterior ( extracción de vítreo) e implante
de lente intraocular bien sea en el saco
capsular, delante de él ( en sulcus), o
incluso delante del iris (en cámara
anterior). Otras complicaciones, dada la
alta seguridad de la técnica habitual, son
extremadamente raras, incluida la hemorragia
expulsiva de muy mal pronóstico para la
visibilidad del ojo.
POSTOPERATORIAS PRECOCES:
Aparecen en los días siguientes a la cirugía
y esta se divide en dos partes que son la
endoftalmitis, y la cistoide. La
endoftalmitis que es la inflamación
intraocular, bien sea infecciosa o no. A
pesar de una correcta cirugía y unas
exquisitas medidas de esterilidad e higiene
operatorias aparece con una frecuencia de
alrededor del 0.5% de casos, para estos
casos requiere de un potente tratamiento
anti inflamatorio y a veces antibiótico, en
algunos casos ocasiona la pérdida de la
visión.
El cistoide,
supone una inflamación localizada de la
mácula o centro de la retina esto puede
suceder incluso en ojos correctamente
operados e impedir la total recuperación de
la agudeza visual.
POSTOPERATORIA TARDIAS:
La opacificación de la cápsula posterior del
cristalino, que quedaba transparente por
detrás de la lente intraocular. Al ser
tejido vivo, puede proliferar opacificándose
y ocasionando una pérdida paulatina de
visión. Se resuelve fácilmente perforando
dicha cápsula con láser YAG ( capsulotomía
posterior). La queratopatía bulosa es una
complicación rara en cataratas operadas
correctamente, y consiste en la
descompensación y edema de la córnea.
Produce un déficit de visión, de un aspecto
azulado a la córnea y puede ocasionar dolor,
obligando a veces a su resolución mediante
un transplante de córnea.
El cristalino es
una lente intraocular con una potencia de
alrededor de 21 dioptrías, situada
inmediatamente por detrás del orificio
pupilar. Tiene forma biconvexa ( como una
lenteja ) y está formada por fibras
trasparentes dispuestas en capas
superpuestas como una cebolla, rodeadas de
una envoltura o cápsula.
Para esta
operación se debe de realizar un chequeo que
consiste en rayos x, placa de tórax,
electrocardiograma, analítica hemática
básica, valoración por medicina interna del
estado general del paciente, e indicación de
pauta a seguir en caso necesario . Debe
realizarse además una biometría: es la
medida de las dioptrías que debe tener la
lente intraocular para que el resultado
refractivo final se acerque lo más posible a
0. Se calcula a partir de la medición de las
curvaturas del globo ocular y del tamaño del
mismo, obtenido mediante ecografía.
Es importante
que el paciente ayune 6 horas antes de la
intervención y tome su medicación habitual,
salvo indicación contraria por parte del
médico. En pacientes nerviosos se les puede
administrar un sedante.
POSTOPERATORIO INMEDIATO :
El paciente puede incorporarse, estar
sentado e incluso deambular inmediatamente
después de la intervención. Únicamente debe
evitar grandes esfuerzos, agachar la cabeza
hacia abajo y traumatismo directos sobre el
ojo. Alrededor de una semana, dependiendo de
su evolución podrá regresar a sus labores.
El pronóstico de
esta operación es extremadamente bueno,
siempre que el resto del aparato visual (
retina, nervio óptico etc.) esté indemne,
mejorando por lo general en agudeza visual y
en calidad de visión.
Habitualmente es
una técnica que se realiza ambulante (sin
ingreso en clínica).
La cirugía de la
catarata es una intervención rápida,
indolora, que supone unas agresión mínima
para el paciente y con un índice de
seguridad altísimo.
Su evolución
siempre es progresiva pero en su
empeoramiento puede haber periodos de
estabilidad alternados con otros de rápida
progresión sin que ello pueda preverse. No
se han demostrado casos de regresión de
cataratas.
Los síntomas
de la catarata, generalmente de muy
lenta instauración, son:
Pérdida de la
visión de lejos, no recuperable con
corrección óptica. Es el síntoma principal .
En los primeros
estudios puede aumentar la curvatura del
cristalino, lo que induce una miopización:
Los pacientes miopes aumentan sus dioptrías,
mientras que los hipermétropes las van
perdiendo. Es frecuente que estos últimos
noten una mejoría sobre todo en la visión de
cerca. Otros síntomas ocasionales pueden se
alteración de la visón dependiendo de la
iluminación; deslumbramiento en condiciones
de insolación etc.
Hay varios tipos
de cataratas como la congénita, si existe al
nacer. Puede diferenciarse entre embrionaria
y fetal según se produzca durante la primera
o segunda parte de la gestación, Juvenil,
Presenil,o Senil (a partir de los 65 años.)
Según su
causa:
Isiopática o de
causa desconocida. Secundaria a otro
proceso. Las más frecuentes son:
Traumática:
Por contusiones
Por heridas perforantes del globo ocular
Por radiaciones: infrarrojos, rayos x etc.
Metabólica:
Diabetes
Otras: galactosemia etc.
Tóxicas:
Corticoides
Asociadas
a otras enfermedades oculares:
Miopía magna
Uveitis anterior (inflamación intraocular)
Asociadas
a enfermedades sistémicas:
Distrofia
miotónica Dermatitis atópica
Asociadas
a síndromes generales:
Síndrome de Down
(mongolismo) etc.
Por infección
materna. ( en cataratas congénitas)
Rubéola
Toxoplasmosis
El tratamiento
efectivo de la catarata siempre es
quirúrgico. A pesar de haberse postulado
diferentes tratamientos medicamentosos con
colirios o vía oral para estacionar o
regresar en lo posible las opacidades, la
eficacia de los mismos no ha podido ser
comprobada, habiendo caído en desuso.