¿CÓMO
SE REALIZA?
Sobre un futón en el suelo, con ropa ligera
que permita al masajista sentir el cuerpo.
La presión se ejerce sobre todo con los
pulgares, pero también con las palmas, los
codos y las rodillas. Provoca una leve
sensación de dolor, pero, tras la sesión, el
bienestar te invadirá de arriba abajo.
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Momentos de pérdida de energía.