QUÉ ES.
Permite estudiar los órganos internos. El
aparato es un enorme imán con forma de
túnel. En él se introduce al paciente
tumbado en una camilla y con una antena de
radio próxima al órgano a estudiar.
PARA QUÉ SIRVE. Para visualizar
numerosas estructuras tales como corazón,
pulmones, hígado, riñones... Permite
detectar edemas cerebrales, tumores,
trombosis venosas, esclerosis múltiple,
infartos cerebrales o lesiones óseas y
musculares.
CÓMO HAY QUE PREPARARSE. Hay que ir
en ayunas por si el paciente necesita
sedación o contraste.
ASÍ SE HACE. El paciente se tumba en
la camilla de exploración y se le introduce
en el túnel. Debe permanecer quieto entre 30
y 45 minutos.
RIESGOS PARA LA SALUD. Tiene muy
pocas contraindicaciones, aunque hay que
advertir al médico si se tienen dispositivos
metálicos (prótesis) en el cuerpo.
ADEMÁS... En algunos casos es
necesario inyectar un contraste en vena. Si
se trata de niños se emplea sedación para
que estén completamente quietos.