Está constituido
por un complejo conjunto de aparatos
emisores de electromagnetismo, antenas
receptoras de radio frecuencias y
computadoras que analizan datos para
producir imágenes detalladas, de dos o tres
dimensiones con un nivel de precisión nunca
antes obtenido que permite detectar, o
descartar, alteraciones en los órganos y los
tejidos del cuerpo humano, evitando
procedimientos molestos y agresivos como
melografía (punción lumbar), artrografía
(introducción de medios de contraste en
articulaciones) y otros que involucran una
agresión o molestia para el paciente.
FUNCIONAMIENTO
Para producir
imágenes sin la intervención de radiaciones
ionizantes (rayos gama o X), la resonancia
magnética se obtiene al someter al paciente
a un campo electromagnético con un imán de
1.5 Tesla, equivalente a 15 mil veces el
campo magnético de nuestro planeta.
Este poderoso
imán atrae a los protones que están
contenidos en los átomos de hidrógeno que
conforman los tejidos humanos, los cuales,
al ser estimulados por las ondas de radio
frecuencia, salen de su alineamiento normal.
Cuando el estímulo se suspende, los protones
regresan a su posición original, liberando
energía que se transforma en señales de
radio para ser captadas por una computadora
que las transforma en imágenes, que
describen la forma y funcionamiento de los
órganos.
En una pantalla
aparece la imagen, la cual es fotografiada
por una cámara digital, para producir placas
con calidad láser que son interpretadas por
los médicos especialistas.