A la sombra de
la Sierra del Segura se ubican los términos
municipales de Beas del Segura, Benatae,
Génave, Hornos del Segura, Orcena, Puente de
Génave, la Puerta del Segura, Segura de la
Sierra, Siles, Torres de Albánchez,
Villarodrigo y Santiago-Pontones. Es
precisamente en un paraje de esta última
población donde nace el río Segura, que con
sus aguas proporciona la riqueza a estas
tierras.
Sus 193.412
hectáreas suponen el 14,22 por ciento de la
provincia de Jaén y el 2,16 de la comunidad
andaluza. El principal atractivo de estas
tierras lo constituye su alto valor
ecológico; en 1983 fue declarada Reserva de
la Biosfera por la UNESCO y en 1988 lo fue
como Zona de protección especial de las
aves, por la Comunidad Económica Europea.
Aunque el hecho
más destacable es que, desde 1986, la mayor
parte de las tierras de esta sierra forman
parte del Parque Natural más grande de toda
España. Formado por las sierras de Cazorla,
Segura y las Villas, tiene una extensión
total de 214.517 hectáreas, de las que un
66,8 por ciento corresponden a la Sierra del
Segura.
Flora
y fauna
Por sus territorios campan en libertad
especies de gran valor como la cabra montés,
el muflón, el ciervo y el gamo. También
abundan los jabalís, y no es difícil toparse
con las huellas del gato montés.
En las aguas, la
trucha común comparte el protagonismo con la
arco-iris, que se ha introducido en muchos
ríos del parque.
Por lo que
respecta a las aves, allí se pueden
contemplar cerca de 130 especies, donde
destaca el majestuoso vuelo del águila real
o las serenatas nocturnas de la lechuza. La
flora de la Sierra del Segura también se
encuentra entre las más ricas de la cuenca
mediterránea. No sólo destaca su extensa
masa forestal, sino que también existe una
gran variedad de especies; por ejemplo, de
pinos encontramos tres: el laricio, el
carrasco y el negral.
Actividades y rutas: lo que hay que ver
Además de las riquezas meramente
naturales, la zona está especialmente dotada
para los llamados deportes de aventura, tan
en boga en los últimos años. Bicicleta de
montaña, senderismo, piragüismo o ala delta
son algunos de los deportes que se pueden
practicar y que atraen a multitud de
turistas todos los años.
Una vez en la
Sierra del Segura, la excursión
imprescindible es la que se ha de realizar
al nacimiento del río que bautiza todas
estas tierras. El itinerario comienza en
Pontón bajo, y desde allí debemos continuar
la carretera hasta Santiago de la Espada. A
la salida de este pueblo una pista forestal
nos conducirá hasta el nacimiento del río
Segura, atravesando el paraje de Fuente
Segura.
Para el
alojamiento no hay demasiados problemas. La
zona cuenta con una importante red de casas
rurales, albergues, campings e, incluso,
zonas de acampada libre. Además, en las
poblaciones importantes también existe la
posibilidad de hospedarse en hoteles.
En definitiva,
se trata de una zona que cualquier amante de
la naturaleza, que tenga la oportunidad, no
debería perderse.