La mayoría de la
fauna que habita el área se mueve a través
de los límites del parque en ciertas
estaciones del año, a lo largo de las
tradicionales rutas de migración en búsqueda
de alimento y agua. Las características más
famosas del ecosistema de Serengeti son la
espectacular concentración y migración anual
de animales. En este espectáculo se pueden
contemplar a más de un millón de animales
salvajes, 200.000 cebras y 300.000 gacelas
Thomson en busca de nuevos pastos.
Como en todos
los ecosistemas, la vegetación y los tipos
de animales que se pueden encontrar están
estrechamente relacionados. Durante los
meses de estación lluviosa los claros
alimentan a un asombroso número de animales,
sin embargo, tan pronto como la sequedad se
intensifica se produce un movimiento general
fuera de estas zonas. El movimiento
migratorio más fiable es el que se produce
masivamente hacia el norte y oeste en
dirección al lago Victoria donde se pueden
encontrar pastos y áreas de agua permanente.
Fauna
La fauna del Parque Nacional de Serengeti es
muy rica y variada. El depredador más famoso
es el león, éste ha sido uno de los animales
más observados y estudiados del parque. Los
primeros estudios datan de 1960 y
actualmente se cree que existen unos 3.000
ejemplares. Otro depredador espectacular y
solitario es el leopardo. Suele encontrarse
en el arbolado de la sabana y por su
actividad de caza diurna es más fácil ser
observado, al contrario de las hienas que
aprovechan el crepúsculo para cazar en
equipo, aumentando de esta forma su
efectividad.
Dentro de la
fauna herbívora el búfalo africano,
característico por sus grandes cuernos
afilados, es el más grande de este
ecosistema. Otro de los herbívoros que
migran masivamente hacia el norte y el oeste
en la época de sequía y que se han
contabilizado en 400.000 ejemplares son las
gacelas. Las jirafas pueden ser vistas
desplazándose en rebaños por todos los
bosques de Serengeti y en algunas ocasiones,
también por las llanuras. Otros animales que
nos podemos encontrar en el parque son los
antílopes, los cuales no suelen moverse por
zonas muy anchas de hierba alta.
El Kirk dikdik
es un antílope diminuto (6 Kg), que prefiere
moverse en el sosiego de la oscuridad. El
Eland es el antílope más codiciado por el
hombre debido a la exquisitez de su carne
(340 Kg) Podemos encontrarlo en las llanuras
en la estación lluviosa y en las tierras de
arbustos en la seca. Los impalas se
desplazan en rebaños rigiéndose por una
jerarquía donde el jefe es el macho
dominante.
Los elefantes
entraron en la zona empujados por el avance
de los humanos, el primero fue visto en
1953. Uno de los animales más castigado
debido a la caza furtiva ha sido el
rinoceronte negro, en la actualidad quedan
pocos ejemplares y localizarlos es una tarea
bastante difícil. También podemos encontrar
en este ecosistema siete especies diferentes
de mangostas, dos especies de nutrias, siete
de primates y alrededor de 350 especies de
aves entre ellas el avestruz, los buitres y
el flamenco menor.
Vegetación
La vegetación del parque se caracteriza
principalmente por la existencia de la
hierba larga y la corta en las llanuras
abiertas del sureste, la acacia de la sabana
en el área central, la zona montañosa, el
espacio boscoso más denso en el norte y las
llanuras de arcilla negra dominadas por la
cordillera central en el corredor oeste.
A pesar de
tratarse de una región ecuatorial, la
pluviosidad es sorprendentemente escasa en
la región seca que se extiende por el sur
del parque. Las lluvias se concentran
principalmente en las estaciones cortas.
Como el aire es más caliente, la pluviosidad
es menos eficaz que en las tierras
templadas, y así, la mayor parte del agua
caída se pierde por evaporación antes de que
las plantas puedan utilizarla o que llegue a
los ríos. Además, en su mayor parte, la
lluvia procede de tormentas tropicales; en
unas pocas horas caen muchos milímetros de
agua, el suelo se satura enseguida y parte
del preciado líquido pasa inmediatamente a
los ríos. La lluvia en las zonas montañosas
del interior y junto al lago Victoria es más
abundante.
No hay población
humana residente pero los Masai ocupan las
fronteras orientales del parque, y el área
oeste se puebla a un ritmo de un cuatro por
ciento anual. Suelen vivir de la agricultura
y en menor medida, del recurso del turismo.
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serengeti.org