El centro
turístico más activo de la Costa Daurada es,
actualmente, la localidad de Salou. Los
veraneantes se sienten atraídos por los
arenales de sus playas, que ocupan la mayor
parte del litoral del municipio. Algunas
playas son amplias y extensas; otras,
escondidas en el macizo del cabo de Salou,
son recoletas y forman pequeñas calas.
El pueblo,
comerciante y marinero, se urbanizó
alrededor de la calle de Barcelona, que
enlazaba el puerto, hoy sólo deportivo, con
la antigua carretera de Reus y con la
estación de ferrocarril y, posteriormente se
prolongó, a través del barrio de Barenys,
hasta Cambrils y, por el Passeig de les
Palmeres, hasta el límite con Tarragona. Ese
crecimiento se ha producido en una franja de
un par de kilómetros, paralela a la costa, y
así puede definirse la población de Salou
con una larga avenida a orillas del mar.
La parte más
concurrida es el Passeig de les Palmeres,
que discurre paralelo a la inmensa playa de
Llevant. A uno de los lados de dicho paseo
se construyeron las mejores edificaciones
turísticas de Salou; algunas, como la torre
de Cal Bonet, de aire modernista.
Clima
excepcional
La construcción de este paseo tiene un
precedente notable, el Paseo de los Ingleses
de Niza, tanto por su anchura como por su
longitud. Es un paraje que, con su mejor
luz, la de los atardeceres de verano, aún
conserva la memoria de los inicios
turísticos de Salou: gente llegada de Reus y
de Barcelona a principios de siglo, atraída
por un paisaje y un clima excepcionales.
Tuvo muy en
cuenta esta situación de privilegio el rey
Jaime I cuando escogió Salou como el lugar
idóneo para partir con sus naves a la
conquista de Mallorca, hecho que conmemora
un monumento a Jaime I erigido en el Passeig
de les Palmeres.
Adentrarse en Salou
El viajero que después de disfrutar de
un día de mar en cualquiera de las playas
que, desde el cabo de Salou hasta
Vilafortuny, han dado la fama a Salou, podrá
visitar en la población la Torre Vella,
construcción del siglo XVI donde seguramente
encontrará alguna exposición o acto cultural
de interés.
Y a la sombra, a
medio camino, detenerse para contemplar la
antigua estación del tren de vía estrecha
Reus-Salou, rehabilitada como hogar de
ancianos, de valor arquitectónico para
quienes se interesan por la arqueología
industrial. Sólo queda esperar a la noche en
cualquier terraza frente al mar para gozar
de la vida nocturna, la más movida y
atractiva de la Costa Daurada.