Ambas se
entremezclan en el mismo espacio físico
formando un interesante conjunto monumental.
La elegancia y la sobriedad del Románico
quedan patentes en los muros cargados de
historia de ésta, su Catedral Vieja. Si
además somos amantes de la fotografía
deberemos aproximarnos hasta el llamado
Patio Chico, lugar en el que se obtiene la
mejor imagen de la Catedral de Santa María y
de sus altivos ábsides románicos.
Externamente, la
Catedral Vieja parece más pequeña frente a
la construcción gótica; pero una más
sosegada contemplación nos permitirá
adivinar las caprichosas formas que adoptan,
máxime si se examina por la noche. Este
monumento cargado de historia tuvo la
fortuna de salvarse de la destrucción
absoluta al proyectarse la construcción de
la nueva catedral gótica.
Es un magnífico
ejemplo de la arquitectura modernista de
finales del siglo XIX. La Casa Lis fue
construida por iniciativa de Miguel de Lis,
industrial salmantino, y en las obras
intervinieron arquitectos de la talla de
Joaquín Vargas. La construcción se inició en
la fachada sur y en el año 1905 la fachada
norte ya estaba concluida. El Ayuntamiento
lo salvó de una ruina segura y hoy sirve de
Museo Art Nouveau y Art Decó.
El uso de las
instalaciones ha sido cedido a la Fundación
Manuel Ramos Andrade para la exposición de
sus obras. Cuenta con 20 salas con
diferentes obras, sala de investigación y
biblioteca, zona de descanso y tienda. La
colección de porcelanas y la de muñecas
gozan de reconocido prestigio en el ámbito
internacional. Su majestuoso exterior
continúa invitando a la reflexión y al
estudio de sus esmeradas formas que se
muestran altaneras en cada palmo de esta
cuidada fachada.
La Real Clerecía
o Iglesia del Espíritu Santo es una
fundación de los reyes Felipe III y
Margarita de Austria, de principios del
siglo XVII. La primera piedra se puso en el
ángulo derecho de la iglesia en el año 1617
y las obras no concluyeron hasta casi
finalizado el siglo XVIII. En el año 1767 el
edificio fue repartido en tres lotes:
iglesia y la sacristía para la Clerecía de
San Marcos, una de las alas para los
Irlandeses y el otro ala para el Seminario
Conciliar, hasta que fue cedido a la
Universidad Pontificia en el año 1940.
Preciado tesoro
La iglesia y todo su conjunto monumental
han sido confiados a la tutela y custodia de
ésta, por la Diócesis de Salamanca. El
pasado más remoto y la historia más sentida
de Salamanca se guardan como un preciado
tesoro entre sus muros. Es precisamente en
su interior donde se han formado ilustres
personajes de la talla del cardenal
Cienfuegos, el orador Tirso González, el
escritor José de Isla, el vasco Manuel
Larramendi, etc.
Su contemplación
nocturna permite al espectador maravillarse
por la gracia compositiva de su monumental y
trabajada fachada principal.
Seguimos
nuestros pasos por esta adusta villa
salmantina en dirección a la histórica
universidad de esta ciudad milenaria. Su
patio de escuelas se encuentra en el más
absoluto silencio, lejos del bullir del
estudiantado que ya ha dejado las aulas para
guardar el merecido descanso antes de
regresar a la jornada frenética de estudio,
de idas y venidas por los pasillos y
corredores por las diversas estancias de la
universidad y lejos de los duros y azarosos
exámenes.
Este magnífico
patio, ahora silencioso y cautivo, fue
realizado entre 1609 y 1611, según
autorización real de Felipe II y a tenor del
proyecto presentado por Juan Gallo de
Andrada. La fachada de la Universidad de
Salamanca aparece dividida en tres cuerpos y
ha sido considerada como uno de los ejemplos
señeros del plateresco salmantino.