Un
día en la playa
Río de Janeiro, que cuenta con casi cinco
millones y medio de habitantes, es la
segunda ciudad más importante de Brasil tras
Sao Paulo. Situada en la costa sureste
poseía unas de las mejores playas de
Sudamérica, ya que la contaminación está
acabando con ellas. Durante todo el año, el
sol hace acto de presencia en esta magnífica
ciudad. Aunque las playas de Ipanema y
Copacabana son las más conocidas, no son las
más limpias. Así, que la mujer que quiera
disfrutar de buenas playas para broncearse
debe ir a Sao Conrado. Su belleza natural y
las óptimas condiciones para bañarse han
convertido esta playa en la preferida de la
juventud dorada de Río. Sin embargo la playa
más bella y la mejor conservada es la de
Grumari. Carece de las amenidades de las
demás playas; no hay chiringuitos ni
vendedores ambulantes; apenas dos modestos
bares, pero tiene una playa magnífica y una
cala tranquila, protegida por colinas de
escasa altura y cubiertas de vegetación
tropical. A cualquier hora del día, podrá
observar a ambos sexos exponer sus
esculturales cuerpos y apretados músculos al
sol, cubiertos apenas por unas tiras de
telas brillantes.
Ipanema es la
playa más de moda de todas las de Río. Es la
más frecuentada por los cariocas que gozan
de un alto nivel económico, especialmente
los que habitan en las carísimas viviendas
de la primera línea de playa. Sin embargo,
el gran problema de esta playa son los
niveles de contaminación, hasta el punto de
que en los últimos años han tenido que
prohibir bañarse en la zona.
Copacabana es la
antigua perla del ambiente de playa de Río.
Es la playa más turística y la que concentra
los mejores hoteles de Río. Aquí puede
bañarse aunque el agua no está siempre lo
limpia que cabría desear y además el mar
tiene una fuerte resaca.
De
compras por Río
Para las mujeres
que les guste ir de boutique en boutique Río
de Janeiro es una de las mejores ciudades de
Suramérica para ir de compras. Ipanema es la
zona de moda de toda la ciudad, y el número
de boutiques exclusivas parece infinito.
Ropa fresca de verano en fibras naturales,
ideal para el clima, es lo que más abunda.
Si lo que busca es ropa a precio de ganga lo
mejor será darse un paseo por el centro.
Aquí encontrará una mezcla de tiendas donde
podrá comprar ropa de vestir de calidad.
Otra opción son
los mercados al aire libre. El que se conoce
en Río como la feria Hippie es un mercadillo
de artesanías muy típico que se celebra los
domingos de 9.00 a 18.00 en la Praça General
Osório de Ipanema, y es el más popular entre
los turistas. Aquí los artesanos ponen a la
venta sus cuadros, tallas en madera, bolsos
de cuero, sandalias, prendas de vestir,
bisutería, camisetas pintadas a mano,
muñecos, golosinas e incluso muebles.
Pero si lo que
quiere es ropa cara y de lujo Krishna es el
lugar idóneo. Es una tienda especializada en
vestidos clásicos para señoras, muchos de
ellos de lino y seda. Los vestidos de seda,
que pueden llegar a costar hasta unas 20.000
pesetas, siguen siendo una ganga en relación
con los precios internacionales. Otras
tiendas especializadas en ropa clásica son:
Asparagus, célebre por su moda de punto. Los
vestidos de punto de algodón, cómodos y
modernos, cuestan entre 4.000 y 6.000
pesetas. Spy &Great es conocida por su
estilo desenfadado, mucha de ella en dril de
algodón. Evelyn's vende conjuntos de punto
de algodón de vivos colores por unas 2.000
pesetas.
Una
noche en Río
La vida nocturna
de Río es, aparte de sus playas, el mayor
atractivo que ejerce la ciudad durante todo
el año sobre los visitantes extranjeros y
nacionales. Se sale a beber, a cantar y a
bailar. En definitiva, se sale para
pasárselo bien y para captar la esencia del
exuberante carácter carioca. Los alegres
locales nocturnos están vivos y llenos de
vitalidad.
La vida nocturna
en Río comienza, generalmente, alrededor de
medianoche y se prolonga hasta las primeras
horas de la mañana. Así que es recomendable
que cualquier mujer se convierta en una
noctámbula durante su estancia en Río. En
ningún otro lugar del mundo encontrará tanta
variedad de espectáculos nocturnos de
calidad por tan poco dinero. Solamente una
recomendación a las noctámbulas que vayan a
salir de noche, y es que lleven consigo
cantidades pequeñas de dinero en metálico, y
en caso de llevar joyas de valor, déjenlas
en casa.
En Río hay una
gran variedad de espectáculos en los que
elegir. Si la mujer se decide por un
espectáculo en el que predominen los
estímulos visuales y sensuales debe de
elegir los Cabarés. En los más atrevidos se
exhiben los clásicos striptease e incluso el
acto sensual en directo. Concha Verde es el
mejor lugar para presenciar la actuación de
una auténtica escuela de samba fuera de la
temporada de carnaval. Todos los lunes por
la noche (y ocasionalmente los jueves), la
escuela Beija Flor ofrece, sobre todo a los
turistas, un elaborado espectáculo de
disfraces, en este anfiteatro de hormigón de
color verde situado en el Morro da Urca, la
montaña que se encuentra a mitad de camino
entre el suelo y el Pan de Azúcar. Al club
se llega en teleférico, desde el cual se
pueden contemplar unas vistas maravillosas.
Otro cabaré es Frank's, uno de los más
antiguos de los numerosos clubes consagrados
a la sátira, al striptease y a los
espectáculos eróticos que se concentran a lo
largo de la avenida Princesa Isabel, cerca
del hotel Meridien.
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Si es una mujer
a la que le gusta bailar, las variedades que
le resultarán más familiares son las
discotecas de Río, en las que no falta de
nada; iluminación, música a todo volumen y
un público selecto. Biblo's Bar es la
discoteca ideal para aquellas mujeres
independientes que busquen algo de emoción y
aventura, ya que es frecuentada
especialmente por personas sin compañía.
Además, esta discoteca, que incluye un piano
bar, es uno de los locales con mayor
actividad de Río para escuchar música en
vivo y bailar. Help es la discoteca más
grande y ruidosa de todo Río. Atrae a un
enorme público de lo más desigual: turistas,
hombres solos, chicas solas.
Si lo que quiere
es demostrar sus habilidades artísticas
cantando, lo mejor es que acuda a un Karaoke.
Canja es el que atrae a más brasileños (a
pesar de que, incluso aquí, la mayoría del
público está compuesto por turistas) que
otros clubes de Karaoke, debido a la
presencia de Ivon Curi, una popular cantante
brasileña, que se encarga de animar la
velada y de organizar las actuaciones en
este pequeño pero animado local. Vogue es el
club más moderno y de mayor actividad de
todos los que ofrecen esta modalidad de
diversión como es el karaoke, y, además,
brinda la posibilidad de cenar y bailar.
Por último,
además de las discotecas, en Río existen
numerosas salas de baile en las que
orquestas o grupos tocan música brasileña en
vivo para que el público baile. En algunos
de estos clubes se organiza una noche
especial de lambada, uno de los últimos
ritmos que ha causado furor en Brasil.
Disfrutando del Carnaval
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Cualquier
persona, ya sea mujer u hombre, que viaje a
Río no puede marcharse sin haber sentido la
fuerza del Carnaval. El Carnaval empieza la
noche del viernes y continúa hasta el
amanecer del Miércoles de Ceniza, cuatro
días y cinco noches de incesante jolgorio.
Durante las primeras dos noches, la
principal atención se centra en los bailes
de carnaval, en los que miles de
participantes abarrotan las salas de baile
de la ciudad y se balancean al ritmo de
samba hasta el amanecer. En las noches del
domingo y el lunes, sin embargo, los bailes
ocupan un segundo término y dan prioridad a
la principal atracción del carnaval, el
desfiles de las escuelas de samba, que se
realiza en el Sambadrome. Lamentablemente
para los turistas, el incremento de los
costes que suponen los preparativos del
desfile ha elevado los precios de las
entradas para presenciarlos. Los asientos
del Sambadrome, que es un estadio con
capacidad para 85.000 personas, se venden
actualmente por unas 14.000 pesetas en las
gradas y 21.000 por cada butaca numerada en
la sección reservada para los turistas. Pero
no todo el Carnaval se concentra en los
confines del Sambadrome. Enormes grupos de
jaraneros toman las calles de Copacabana e
Ipanema, dando rienda suelta a su alegría.