Más adelante, la
ría adopta una forma ondulante. Por su
ubicación privilegiada, desde el siglo XVII
fue elegida como centro neurálgico de la
marina de guerra española. Por este motivo,
la desembocadura de la ría de El Ferrol está
defendida por los castillos de San Felipe y
La Palma, así como los de Monte Faro y San
Cristóbal.
En la
desembocadura de la ría se encuentra también
la ciudad de Ferrol, mientras que en su
orilla meridional está situado el puerto
pesquero de Mugardos. Además de su belleza
natural y de su ubicación estratégica, que
ofrece una gran seguridad a los puertos de
su interior, la ría de El Ferrol presenta un
estuario con suaves playas.
Para iniciar
nuestro viaje por la Ría del Ferrol
partiremos de Brion (Santa María) por la
C-642 para llegar hasta El Ferrol. Desde
aquí, llegaremos hasta Gandara también por
la C-642. Saldremos de ésta hacia Neda por
la misma carretera, pero tendremos que
cambiar a la altura de Xubia a la AC-115
hasta llegar a nuestro destino. Después,
saldremos de Neda para llegar a San
Valentín. Para ello tomaremos la AC-115 y, a
la altura de Fene, volveremos a cambiar de
carretera para coger la N-651. Desde San
Valentín, emprenderemos el viaje hasta
Mugardos, que será el final de nuestra ruta.
Para llegar hasta allí, cogeremos la N-651,
después la AC-133 y volveremos a cambiar de
dirección en la AC-122 que nos conducirá
finalmente a Mugardos.
La ría de El
Ferrol constituye un lugar óptimo para
observar la fauna acuática que habita en el
litoral gallego, especialmente en las zonas
del río Grande de Xubia, San Valentín,
Malata, Gándara, O Couto, O Seixo y O Baño.
De las especies que más frecuentan la ría de
Ferrol, pues no todas están todo el año,
destacan el alavanco, una especie que a
veces se encuentra en un número considerable
en determinadas zonas, la garza real, que en
los últimos inviernos está aumentando su
número en la zona, la garzota, el cuervo
marino cristado, las gaviotas, y las aves de
rapiña.
Éstas y otras
especies son fácilmente observables por los
visitantes y por los lugareños, sin la
necesidad de estar demasiado alerta. Pero
pese al avance de las industrias en la zona
y de las actividades portuarias, así como el
auge de los deportes acuáticos y otras
actividades de ocio y recreo, la ría de El
Ferrol es una zona rica en fauna.
Además de las
aves mencionadas anteriormente, en la zona
de la ría podemos encontrar otras especies
de vertebrados. Entre éstos, destaca un
mamífero, la nutria, que en otros tiempos
era más numerosa en la zona, aunque todavía
podemos descubrir hoy abundantes ejemplares.
También encontramos otros preciosos
mamíferos, como son el delfín común, animal
muy popular debido a su protagonismo en
innumerables películas. Por lo que se
refiere a la flora marina que puebla las
aguas de la ría de El Ferrol, principalmente
las costas del litoral gallego, encontramos
básicamente tres tipos de algas: las algas
verdes, que son las más comunes, las algas
pardas y las algas rojas. Además, en la zona
de A Coruña se ha realizado tradicionalmente
un óptimo aprovechamiento de estas algas,
cosa que se mantiene en la actualidad. Al
mismo tiempo que las algas sirven de abono
para las tierras de las villas marineras,
éstas se emplean también como alimento para
los animales domésticos.
No obstante, las
algas son aprovechadas también para elaborar
comestibles para las personas, aunque esta
vez, transformadas en gelatinas, conservas,
etcétera.
Una
ciudad pesquera
La ciudad de Ferrol está situada en la
desembocadura de la ría, por lo que todo son
ventajas para la instalación de
establecimientos marítimos. La historia de
Ferrol está marcada por sus actividades
pesqueras, pues ya en el siglo XVI el puerto
de Ferrol es conocido en toda Europa.
Todo esto, sin
desatender el gran poderío naval de la
ciudad, favorecido por la situación
estratégica de la ría. Pero lejos quedan
esos tiempos en los que el poderío naval de
la región hizo de Ferrol un importante
enclave para el desarrollo de la industria
naval. El Ferrol actual gira en torno a un
gran núcleo urbanístico: el barrio de la
Magdalena. La nota distintiva de este barrio
es su construcción neoclásica, lo que marca
un claro contraste con las construcciones de
estilo barroco de otras ciudades gallegas
como Santiago de Compostela.
En el barrio de
la Magdalena se encuentran también los
jardines más concurridos por los ferrolanos,
el Cantón de Molíns, donde habitan
impasibles antiguos y enormes magnolios; la
Alameda de Suances, vestida de plátanos y
palmeras y los jardines del Cantón Viejo. Al
lado del Cantón se encuentra la plaza de
Galicia, donde está el edificio de Correos y
el teatro Jofre, éste último tiene una
arquitectura modernista, siendo el máximo
exponente de este estilo en la ciudad.
Al fondo de esta
plaza encontramos la puerta del Arsenal, y
muy cerca de ésta, la iglesia de San Julián,
patrono de la ciudad. Sin embargo, uno de
los conjuntos arquitectónicos más
característicos de Ferrol es el compuesto
por la Capitanía General y los jardines de
Herrera. En la prolongación de estos
jardines están las estatuas de Marte y
Júpiter, que son las más antiguas de Ferrol.
Los Jardines de Herrera forman un
espectacular mirador sobre el Arsenal, la
Dársena y la ría de Ferrol. Si nos vamos al
este del mirador encontramos la fachada de
la famosa iglesia de San Francisco.