Esta población
tiene 3.000 habitantes y se encuentra en el
noroeste de la provincia de Santa Cruz, en
la Patagonia argentina. El pueblo se creó en
1890 con familias españolas, inglesas,
árabes, italianas y antiguos pobladores de
la zona, que se dedicaban a la actividad
agrícola ganadera. En 1981 fue declarada
Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO
debido a su cercanía con las pinturas
rupestres de la Cueva de las Manos, su
interés glaciológico, geomorfológico, su
fauna en peligro de extinción y sobre todo,
a su espectacular belleza.
La Patagonia es
una de las regiones menos pobladas del
planeta y hay zonas dentro de ella que
tienen una densidad demográfica inferior a
un habitante por kilómetro cuadrado. Esto
representa, por un lado, una ventaja, porque
constituye una reserva de territorio y
recursos en un mundo cada vez más
superpoblado. Sin embargo, esta despoblación
también puede ser peligrosa porque se
transforma en una región vulnerable a los
despojos de recursos y tierras por parte de
cualquiera que así lo desee. En un
territorio tan grande y a veces de difícil
acceso, los mecanismos de control son
siempre deficientes.
Parque Laguna, patrimonio de la UNESCO
Perito Moreno
cuenta con una avifauna muy variada, que se
aprecia con mayor detalle en el Parque
Laguna, formado por la masa de hielo
continental patagónico, de la cual se
desprenden cuarenta y siete glaciares que
desembocan en los lagos Viedma y Argentino.
El Parque
Nacional fue creado con la finalidad de
resguardar a un sector representativo de los
bosques de la región andino patagónica,
junto a una porción de ambientes de la
estepa patagónica, y un área de transición
entre ambos ambientes. También protege dos
importantes cuencas y nacientes de ríos,
junto a valiosos yacimientos paleontológicos
y arqueológicos.
El parque Perito
Moreno es una de las áreas protegidas menos
visitadas y conocidas de esta región. Su
particular ubicación geográfica, que abarca
regiones montañosas cortadas por valles
ubicados a 900 metros sobre el nivel del
mar, le aportan una rigurosidad climática
que lo convierten en poco hospitalario para
el visitante.
Durante todo el
año, la región es barrida por gélidos
vientos del oeste y las temperaturas rara
vez superan los 15 grados en verano, si bien
en invierno bajan hasta los 30 grados bajo
cero. La nieve cubre en invierno cerros y
valles y en verano blanquea incluso los
cerros cercanos.
El paisaje del
Parque está compuesto por una serie de
encadenamientos montañosos que se escalonan
de oeste a este. Dos importantes lagunas
ocupan la mayor parte de la Estepa
Patagónica. Una de ellas es la cuenca del
Lago Belgrano, que desagua en el Océano
Pacífico a través de una compleja red
hidrográfica, y la otra es la del Lago
Burmeister.
Además de
amparar hermosos paisajes y la vida
silvestre, este parque es uno de los más
ricos en yacimientos arqueológicos. Protege
expresiones culturales de los antecesores de
los Tehuelches, que han quedado plasmadas en
forma de pinturas rupestres en las cavernas
del Cerro Casa de Piedra.
En las paredes
de estas cuevas se reproducen imágenes de
manos humanas en negativo, junto a Guanacos,
dibujos geométricos, agrupamientos de líneas
y puntos y la figura solar. Estas pinturas,
de trasfondo mágico-religioso, han sido
catalogadas como representativas -animales-,
abstractas y simbólicas y cada tipo de
ilustración corresponde a épocas diferentes.
La flora de la
Patagonia es muy variada y diferenciada en
las distintas zonas de la región. Los
bosques andino-patagónicos o subantárticos
se caracterizan por la presencia de la
araucaria o pehuén, en lengua mapuche, que
puede alcanzar los cuarenta metros de altura
con troncos de un metro de diámetro y
corteza rugosa. También se pueden encontrar
en la zona lengas, coihues, ñires y robles.
Por debajo de estos árboles de gran tamaño
crece un sotobosque de matorrales de
calafates, chaura y groselleros.
En lo que
respecta a la fauna, el huemul o ciervo
mediano y el pudú o ciervo enano, especies
autóctonas y únicas, hoy están casi
extinguidos. Se encuentran ciervos
colorados, no originarios de la región. En
los ríos de las cordilleras abundan también
especies importadas, como la trucha, la
trucha arco iris y el salmón.
El
glaciar
La zona del
glaciar Perito Moreno incluye las
localidades, El Calafat y el Chaltén y el
Parque Nacional. La puerta de entrada
habitual a la región y sus maravillas
naturales es El Calafate, un poblado de unos
4.000 habitantes ubicado a orillas de las
azules aguas del Lago Argentino. A partir de
allí, el Parque abre paso a una gran
variedad de atractivos en la zona,
glaciares, cerros, lagos y estancias.
El glaciar
Perito Moreno es el más imponente de todos
los que se pueden visitar en la zona,
gracias a sus paredes de casi sesenta metros
de altura y un largo de cinco kilómetros.
Está ubicado frente al Lago Argentino y al
avanzar llega hasta una orilla de éste. De
esta manera, interrumpe la natural
nivelación de las aguas y debido a la
presión del agua que busca su nivel, se
produce una ruptura cada cuatro años,
aproximadamente. Otra particularidad de este
glaciar es que conserva en su atmósfera el
grado cero de contaminación.
Hoy día la
Patagonia acoge a aquellos hippies bucólicos
en busca de lugares tranquilos para vivir,
que conocieron esta región en la década de
los 60 pero también a ricos y famosos, que
compran tierras casi vírgenes para construir
mansiones alejadas del ruido.
Pero también es
gente común la que se desplaza a esta
privilegiada zona con la simple necesidad de
mantener un contacto con la naturaleza o con
ambición de realización personal. La mejor
época del año para poder transitar y
disfrutar de estos paisajes patagónicos es
en verano, entre los meses de diciembre y
marzo, aunque esta recomendación excluye a
los amantes de la nieve.