Esta región
tiene una extensión de 143.440 kilómetros
cuadrados, una población 280.000 personas
aproximadamente, que se traduce en una
densidad de 1,5 habitantes por kilómetro
cuadrado. Fue territorio indio hasta finales
del siglo pasado y a pesar de ser una región
muy moderna y una de las nuevas regiones
argentinas, nació hace nueve mil años, La
Pampa está habitada desde la prehistoria.
Su capital es
Santa Rosa, de paso obligado para alcanzar
los más importantes centros turísticos y
poblacionales de Argentina, ciudad muy bien
comunicada a sólo una hora de vuelo de
Buenos Aires. Capital actual y bien cuidada,
sede de muchos de los eventos que se
celebran en el país, tanto culturales como
políticos, sociales o económicos. Aquí el
visitante puede encontrar una ciudad donde
todo le sale al paso, cultura, descanso y
buenas vistas. Por ejemplo, se puede visitar
la catedral, situada en la Plaza de San
Martín, que tiene una moderna fachada con
una composición en la que destacan doce
estilizados hexágonos que simbolizan el
cuerpo místico de la Iglesia y que se
acompañan de doce figuras, que son los doce
apóstoles que se completan con una figura de
más envergadura que representa a Cristo.
En este paseo
por la ciudad también nos podemos encontrar
con la Casa de Nazaret, consta de unos
espléndidos jardines, refugio abierto
permanentemente para quien quiera realizar
ejercicios espirituales. Sin olvidarnos del
Museo de las Artes, donde podremos
contemplar la espléndida obra de autores
autóctonos como son Soldi, Salazar Luna, o
José O. Torres. Y el Museo de Historia
Natural o el precioso Monasterio de las
Carmelitas.
Pero para
conocer la Pampa es mejor hacer un recorrido
por su extenso territorio, donde nos
encontraremos parques naturales de
incalculable belleza, aguas termales, zonas
para practicar deportes al aire libre o
hacer turismo rural. Como se puede
comprobar, en esta región la variedad de
actividades y de parajes es enorme.
Parques naturales
Empezamos por el
Parque Luro. Bosques de caldenes, lagunas y
medanos nos muestran tres escenarios
naturales, ideales para practicar la caza
deportiva, ya que aquí se encuentra el coto
de caza más grande del mundo, creado a
principios del siglo pasado por Pedro
Olegario Luro. Un ambiente natural donde
podremos disfrutar de la riqueza de la fauna
y la flora pampeana: ciervos, ñandúes, pumas
y jabalíes. Un lugar que invita al trekking
y a dar largos paseos, y donde también se
pueden hacer safaris fotográficos.
Otro parque
natural deseado de esta zona es el que se
sitúa en la Sierra de Lihué Calel, se
llegará a él recorriendo caminos antiguos y
en él se pueden observar pinturas rupestres.
Donde nos encontramos con un micro clima
excepcional y con enorme elenco floral,
paraje excepcional para acampar, hacer
senderismo o recorrer con automóvil. En esta
sierra se encuentra el Cero de la Sociedad
Científica, allí podemos intentar dar
sentido a las pictografías que aún no han
sido descifradas. Magia y leyenda en un
lugar lleno de historia.
Aguas
termales
En la Pampa
también podremos disfrutar de aguas
termales, como las de Guatraché, muy cerca
de la provincia de Buenos Aires, se
encuentra un centro de servicios al lado de
una laguna de aguas curativas, cuyos
estudios realizados revelan que poseen una
altísima concentración de sales. Son aguas
fuertemente cloruradas, sulfatadas,
calcácicas, magnésicas e hipermarinas con un
elevado poder terapéutico. La estancia en
estas termas, donde el agua alcanza una
temperatura de 32 grados centígrados, es
indicada para personas con problemas de
artritis, reuma, artrosis, lumbalgias,
ciáticas, miositosis o afecciones de la piel
como pueden ser acne, soriasis, eczemas y
úlceras varicosas.
Aunque el
visitante que busque salud también puede
visitar las termas de Larroude, ubicadas en
el límite de la Pampa con la provincia de
Córdoba, donde también encontrará aguas de
similares características a las de Guatraché.
Pero las
posibilidades turísticas de la Pampa no se
han agotado aquí, esta enorme extensión
argentina es inagotable, donde se encontrará
el mejor cuero del mundo y una gastronomía
rica en dulces y en carnes. Y lo más
importante, una hospitalidad inusual que
hará sentir a gusto a todo el mundo. Sus
gentes apacibles le dan el toque especial a
esta tierra que ya es espléndida de sí
misma. Sólo queda decir que cabalgar por la
Pampa es una aventura inolvidable e
imprescindible para saborear al máximo esta
región argentina.