Gran Canaria,
situada en el Océano Atlántico a 115
kilómetros de la costa oeste africana, se
encuentra en el corazón del archipiélago
canario. Su superficie, casi redonda, ofrece
a los visitantes 1.532 Km cuadrados de
variedad natural y paisajística, además de
una extraordinaria calidad en cuanto a
infraestructuras de alojamiento, de ocio,
deportes y servicios, que unidos logran que
en esta isla se combinen a la perfección
infinidad de posibilidades de disfrute para
los visitantes.
Una de las
maravillas de Gran Canaria es su clima que
se caracteriza por temperaturas muy suaves,
escasas precipitaciones y grandes
variaciones de unas zonas a otras. La isla
se encuentra afectada casi todo el año por
un flujo de aire originado en el anticiclón
de las Azores, los llamados vientos alisios,
procedentes del Noreste y Noroeste. Los
alisios, húmedos y frescos, caracterizan su
clima y son los mayores responsables del
milagro del clima templado de la isla.
El relieve de la
isla y la orientación de sus vertientes
juega con los vientos. Al Norte, abierto a
los alisios dominantes, es más húmedo y
nuboso. Como la cordillera central contiene
al viento y lo deja seguir, hace que la
vertiente sur sea más seca y de cielos
despejados. Así pues, el macizo central es
el que determina la existencia de las dos
zonas climáticas que podemos encontrar en la
isla, y que le han valido el sobrenombre de
'continente en miniatura'.
Una de las
principales actividades de la isla es, como
era de esperar, el turismo. El nacimiento de
esta actividad en Gran Canaria se remonta a
principios del siglo XX, cuando los
británicos comenzaron a viajar a la isla por
la notable presencia empresarial de sus
compatriotas en Las Palmas, al socaire de
las relaciones comerciales desarrolladas
desde el Puerto de la Luz. Con el paso de
los años el turismo se ha consolidado,
convirtiéndose en el principal motor
económico de la isla.
Las Palmas de
Gran Canaria es la capital de la isla. Fue
la primera ciudad fundada por los
castellanos en el Atlántico y por ella pasó
Cristóbal Colón, poco antes de emprender su
viaje de descubrimiento desde La Gomera.
Entre los múltiples encantos de la ciudad
destaca el barrio de Vegueta.
Arquitectura
Una visita obligada por el conjunto de su
arquitectura sobria y señorial y por el
valor cultural de entidades como El Museo
Canario, que dispone de unas completísimas
colecciones prehispánicas y una valiosa
biblioteca y hemeroteca. Además está la Casa
de Colón y al Catedral de Santa Ana, en la
plaza del mismo nombre, flanqueada por el
Palacio Episcopal, el Regental y las Casas
Consistoriales.
El otro punto de
interés es el conjunto del Parque de Santa
Catalina y la extensa playa de Las Canteras,
centros que captaron el primer turismo de
masas llegado a la isla en los años 50 y 60,
que luego se desplazaría al sur. La ciudad
se ha seguido prolongando por el extremo
oeste de Las Canteras, donde hoy se levantan
un gran centro comercial y el Auditorio,
primeras realizaciones de un proyecto más
ambicioso de modernización de la ciudad de
cara al nuevo milenio.
Arena
rubia
A lo largo de los 21 municipios que
conforman la isla podemos encontrar mil y un
lugares que nos sorprenderán pero, sin duda,
uno de los puntos más destacados que
encontremos en estas tierras, está
relacionado con el agua, y es que la costa
de Gran Canaria se encuentra jalonada de
numerosas playas de enorme belleza natural.
Además de las extensas playas de arena
dorada del Sur de la isla, el visitante
puede disfrutar de las pequeñas y tranquilas
calas que conforman el resto de la geografía
isleña.
Gran Canaria,
con sus más de 236 kilómetros de costa, nos
ofrece numerosas playas de arena rubia, que
pueden ser utilizadas todo el año, gracias a
su clima templado y a la agradable
temperatura del agua de baño. Las
principales playas de la isla se encuentran
en la zona Sur, donde se localizan las más
turísticas, entre las que destacan San
Agustín Maspalomas, Meloneras y Amadores por
su belleza y la limpieza y calidad del agua.
Pero también se
puede gozar del baño y de la tranquilidad en
las pequeñas calas de Tasarte, Mogán, Agaete
o Bañadores entre otras, que se encuentran
situadas en las zonas Oeste y Norte. Las
Canteras, en la capital, está protegida por
una sorprendente barra volcánica que la
convierte en una gran piscina natural de 4
kilómetros de longitud. En torno a las
playas se ha desarrollado una intensa
actividad relacionada con el ocio marítimo.
Practicar pesca de altura, navegación,
submarinismo, pesca deportiva o windsurf es
posible todo el año gracias, además, a una
completa infraestructura.