Una villa que
coexiste con su famoso puerto. Esta
localidad, Villa y Puerto de Garachico, fue
fundada en 1496 por el banquero genovés
Cristóbal de Ponte, aunque cuando ya era
considerada como el principal puerto de la
isla, en 1706 lo sepultó una erupción
volcánica.
Pero Villa y
Puerto de Garachico renació de las cenizas
para convertirse en lo que fue antes de la
erupción. Un lugar opulento, habitado por
muchos personajes de la aristocracia, además
de artistas, militares, políticos,
sacerdotes o marinos de renombre nacional e
insular.
Una villa que,
durante mucho tiempo, y aún hoy, vivió sobre
todo de la pesca, aunque también de su
agricultura. Y es que su producción de
plátanos y hortalizas, además de la gran
variedad de peces y mariscos le pusieron su
atractivo. Pero también parte de esta
belleza radica en sus arquitecturas y el
inmenso pinar que duerme en los pies del
Teide.
De sus
monumentos destacan varios. Así, la
Parroquia de Santa Ana, edificada en el
siglo XVI y reedificada tras la erupción
volcánica. De incalculable valor
arquitectónico son los conventos de San
Francisco y Santo Domingo; también caben
destacar el castillo de san Miguel, la Casa
Palacio de los Condes de la Gomera, El
Lamero y tantas otras bellezas del paisaje
arquitectónico.
Medalla de Oro
En 1980, S.M. el Rey entregó a la Villa
y Puerto de Garachico la Medalla de Oro de
las Bellas Artes, por la especial dedicación
al patrimonio artístico del municipio, así
como por el cuidado de sus calles, plazas y
jardines.
Una medalla de
Oro bien ganada, ya que, además, la Villa y
Puerto de Garachico conserva una rica
muestra de la cultura andaluza y canaria,
además de obras flamencas, americanas e
incluso filipinas. Toda una colección de
arte que se puede ver bien en colecciones
que adornan la iglesia parroquial.
Un pueblo que ha
sido pescador, marinero, agricultor y
artista, a veces incluso todo al mismo
tiempo y que también ha sufrido la rebeldía
de la naturaleza y que conserva sus
tradiciones como la Romería de San Roque o
la riqueza de imágenes religiosas en Semana
Santa.