Burgos es la
capital de la provincia del mismo nombre,
que forma parte de la comunidad de Castilla
León. Asentada junto al río Arlazón y al
abrigo del castillo, Burgos tiene escala
humana, perfecta para recorrerla a pie y sin
prisas. Su conjunto monumental se completa
con las típicas edificaciones de los siglos
XIX y XX en el que las blancas galerías
acristaladas de sus casas le dan un carácter
propio. A destacar: el arco de Santa María,
una de las doce puertas de la muralla de la
ciudad medieval, la Catedral de Santa María,
declarada Patrimonio de la Humanidad por la
UNESCO en 1984, diversas capillas, y cómo
no, su catedral, una obra maestra del gótico
europeo.
Por las calles
Nuño Rasura y Asunción de Nuestra Señora se
puede acceder a uno de los ensanches de los
siglos XIX y XX donde se encuentran varios
edificios de interés: el Palacio de
Justicia, el Palacio Arzobispal, la Iglesia
de las Salesas y el Hospital de Barrantes.
Por la calle Fernán González llegamos al
Solar del Cid, en el lugar que, según la
tradición, estuvo la casa de Rodrigo Díaz de
Vivar.
Desde el Mirador
del Castillo se alcanza una magnífica vista
de la Catedral y la Ciudad. La castiza calle
de San Lorenzo desemboca en la Plaza Mayor,
que conserva en su centro una estatua de
Carlos III. Desde la Plaza Mayor se accede
fácilmente a varias de las calles y plazas
más típicas de Burgos. En la plaza de Miguel
Primo de Rivera se encuentra la Estatua del
Cid, obra de Juan Cristóbal, delante del
Puente de San pablo, la llamada "Vía
Cidiana", decorada con ocho esculturas de
personajes relacionados con el Cid. Desde el
centro de la ciudad, por la margen izquierda
del Arlazón, se llega al Real Monasterio de
las Huelgas, cisterciense (siglos XII-XIII).
Burgos es una
ciudad que ha sabido mantener sus señas de
identidad tradicionales. El 30 de enero se
celebra la festividad de San Lesmes, patrón
de la ciudad. Durante la Semana Santa se
celebran solemnes procesiones.
La cocina de
Burgos tiene justa fama. Dos productos se
asocian al nombre de la ciudad: la morcilla
y el queso, ambos con el apellido "de
Burgos". En los tradicionales mesones puede
degustarse la morcilla, el chorizo y
variedad de pinchos y tapas. Todo ello
regado con los excelentes vinos de la Ribera
del Duero.