De la misma
forma, se ha producido un acercamiento a la
comarca de la Maragatería buscando la
interrelación entre los dos espacios
turísticos cuyo valor va más allá de la
propia naturaleza, en tanto en cuanto se
unen la cultura, las tradiciones y el arte
en un territorio de 500 Km. cuadrados. Como
consecuencia, se han puesto en
funcionamiento iniciativas privadas no sólo
en el plano hotelero o de turismo rural y
activo, sino que además han surgido otras
como el Museo del Chocolate o la reapertura
de talleres artesanales. Dentro del
patrimonio privado se engloban tanto los
edificios eclesiásticos como las colecciones
privadas que en estos momentos pueden ser
visitadas en la ciudad o comarca.
La Catedral de
Astorga fue iniciada dentro del período
gótico, y pese a los casi cuatro siglos que
fueron necesarios para terminarla,
únicamente se rompe la unidad de estilo en
las fachadas, la de los Obispos renacentista
y la principal barroca. El interior cuenta
con el fabuloso retablo de Gaspar Becerra,
instruido en la órbita de Miguel Ángel, y
considerado como el primero realizado a la
manera de los maestros italianos. En la nave
central, la sillería de coro del siglo XVI
soporta el órgano barroco utilizado para los
principales actos de culto llevados a cabo
en el templo. Recorriendo las capillas,
destacan la de la Majestad en la cabecera,
la de la Inmaculada, de Gregorio Fernández,
en el crucero, y el retablo hispano-flamenco
a los pies y dedicado a San Miguel.
El claustro y la
primitiva Escuela de la Catedral se han
convertido desde los años '60 en el Museo
Catedralicio, donde se guardan piezas de la
relevancia de la arqueta visigótica de San
Genadio, el Cristo en madera de boj, obra de
Gaspar Becerra, y una interesante colección
de cruces de plata desde el siglo XV al
XVIII.
La
muy leal ciudad de Toro (Zamora)
La muy Noble, muy Antigua y muy Leal Ciudad
de Toro se encuentra situada al Este de la
capital de la provincia de Zamora, a 739
metros de altura, sobre una atalaya natural,
a cuyos pies discurre el río Duero, que
riega una fértil vega en la que se cultivan
cereales, frutas y el famoso vino cantado
por músicos y poetas.
La extensión de
su término municipal es de 350 Km cuadrados
y su número de habitantes es de unos diez
mil. Su economía es fundamentalmente
agrícola, con pequeñas industrias de
transformación de estos productos. Es
difícil precisar la época de la fundación de
Toro. Restos hallados nos remontan a la
época celtibérica. Fue repoblada por el
infante D. García, hijo de Alfonso III el
Magno, a finales del siglo IX, con gentes de
Asturias, País Vasco y Navarra.
Cuna de reyes,
morada de nobles y asiento de judíos y
moriscos, de órdenes militares y religiosas,
tuvo voz y voto en Cortes. Éstas se
reunieron en Toro en época de Enrique III
(1397), y durante el reinado de Juan II (en
1426 y en 1442). En época de Carlos I tomó
parte activa en la lucha de las comunidades,
y es a partir de este momento cuando
comienza su declive político y social. Su
importante producción agrícola, sobre todo
en el sector vinícola, hace que en el siglo
XVII se la erija en capital de provincia
formada por tres partidos, el de Toro, el de
Carrión y el de Reinosa.
Hay que visitar
obligatoriamente la colegiata de Santa María
La Mayor, que es el templo más importante y
conocido de la ciudad. Su construcción
comienza en el año 1100, durante el reinado
de Alfonso VII, y se termina a principios
del siglo XIII. Su mayor importancia como
templo la adquiere en tiempos de los Reyes
Católicos que la erigen en Colegiata.