Alanís se
encuentra en las estribaciones de Sierra
Morena, al norte de la provincia de Sevilla
pero muy cerca de Extremadura. Rodeado de
montes poblados de vegetación, su núcleo
urbano guarda muchos de los encantos de las
poblaciones de esta zona.
Las
construcciones más antiguas que se conservan
datan del siglo XIV, como el Castillo de
Alanís, de influencia mauritana,
reconstruido por los franceses y volado, en
parte, por el destacamento galo cuando
abandonó el pueblo.
En el casco
urbano destaca la Fuente de Santa María,
construida en tiempos de Carlos V y de
estilo renacentista, la Iglesia de Nuestra
Señora de las Nieves, que tiene su origen en
los inicios del siglo XIV y que fue
remodelada a finales del XVIII, la Capilla
de Jesús Nazareno, fechada a finales del
siglo XIX, la Ermita de Nuestra Señora de
las Angustias, de finales del siglo XV,
reformada en el siglo XVII y ampliada en el
XVIII, y por último, la Ermita de San Juan
Evangelista, cercana al castillo y cuya
fundación data de la segunda mitad del siglo
XIV.
Muy cerca se
encuentra, también, el parque de San Pedro,
donde anualmente se celebra la romería de
Alanís. Por otra parte, en el paraje de la
ribera de Benalíjar existe una cueva en la
que se esconde una enorme piscina natural.
De
Iporci a Al-Haniz
En el Libro del Becerro, llamado así por
estar encuadernado con piel de este animal,
se detallan los hechos históricos de una
parte de la vida de este municipio. El
origen de Alanís se remonta a la época
céltica, hacia los siglos VI-V antes de
Cristo, y su primitivo nombre fue Iporci.
El desarrollo de
la población llegaría en los años de la
República Romana. Los romanos dejaron su
huella en el paraje de San Ambrosio y Alanís
se convirtió en municipio romano, con el
nombre de Ordo Iporcensium.
En el siglo II
después de Cristo iniciaría su declive,
acompañado de un proceso de destrucción.
Tanto su población actual como su nombre
derivan de la época de dominación árabe. En
época musulmana se convirtió en un baluarte,
bajo la denominación de Al-Haniz (tierra
fértil y próspera).
En 1249 fue
conquistada por el rey Fernando III. Se cree
que el actual Castillo de Alanís se
construyó en torno al 1392, ya que el valor
estratégico de la zona hacía recomendable su
custodia constante. En 1472 el Duque de
Medina-Sidonia, con el auxilio del
adelantado don Pedro Enrique, conquistó la
fortaleza que defendía el Marqués de Cádiz.
En 1808, el castillo fue reconstruido y
artillado por los franceses, contra los que
se produjo un levantamiento popular. Hoy en
día, es uno de los monumentos más destacados
de Alanís, un monumento que el visitante no
puede dejar de ver.