Su
interpretación varía de acuerdo a las cartas
que la acompañan. Pueden ser positivas
inspirando prosperidad creciente, como en el
caso de la marea alta, o bien indicar una
conducta errática o lunática, bordeando la
histeria propia del complejo de castración.
Si sale al derecho: está
vinculado a las fuerzas de lo invisible,
despertando los poderes de la magia. Si viene
acompañada en la misma línea de la tirada por el
sumo sacerdote, indica que el consultante posee
dotes mediúnicas y clarividentes. También que
posee la capacidad e comunicarse con los
espíritus e interpretar la voluntad del más
allá. En todos los casos se refiere a un tiempo
de curación y purificación del espíritu. Donde
el individuo limpia su cuerpo y su alma.
Si sale invertida: esta carta
potencia las cualidades negativas del individuo.
Puede indicar trastornos sociológicos, de orden
sicótico, o simplemente indicar que el
consultante está pasando por un período de gran
pena, quizá sufriendo por un amor o viviendo el
dolor de una pérdida. Así mismo, esta carta es
indicadora indiscutida de la insatisfacción del
consultante con su vida en la actualidad. Siente
que todo a su alrededor está mal, quiere cambiar
pero no sabe cómo, y está anclado en la queja. |