También indica
una persona con luz propia que brilla como
un sol resplandeciente y seduce con un
inigualable carisma. Puede hablar de alguien
que tiene una gran destino por delante, como
se dice comúnmente: signado por la buena
estrella.
Si sale al derecho: este naipe
representa indudablemente el principio femenino,
la diosa interior, la intuición creativa que
guía a todos los hombres. También es una carta
que augura fertilidad y fecundación el la mujer,
y prosperidad en los proyectos. Tanto hombre
como mujer deben dejarse guiar por la voz de la
intuición, en sus negocios. Es una carta ce
esperanza, que inspira en el consultante fe, y
le vaticina la certeza que sus sueños serán
coronados por el éxito.
Si sale invertida: puede
tratarse de desilusiones en el terreno
sentimental. El agua que se derrama en la vasija
de la mujer simboliza las lágrimas que son
derramadas por la joven muchacha que llora por
el amado. También puede significar que el éxito
está cerca, pero aún no ha llegado su tiempo.
Por último, esta carta indica que el individuo
no se deja llevar por su intuición y por tal
motivo puede ser víctima del fracaso. |