El mensajero
espiritual, que interpreta los designios de
los cielos y los manifiesta aquí en la
tierra. Corresponde al dios egipcio Osiris,
Júpiter o Zeus, padre de todos los dioses en
la mitología griega y romana.
Es el gran
maestro espiritual quien se adentra en los
misterios de los oculto y lo hermético. En
cierto sentido, simboliza el pensamiento que
trae luz y claridad a los hombres.
Si sale
al derecho: indica la protección de
una persona espiritual y sabia que apoya al
consultante. Es alguien que sabe dar buenos
consejos en el momento oportuno y contempla
el problema desde una visión espiritual. En
un sentido, esta carta habla de la búsqueda
de la verdad, motiva al apersona a ampararse
en la fe y a no desalentarse con los
vaivenes de la vida sabiendo que una
voluntad superior la protege. También
sacrificio, la bondad, la piedad, la
gentiliza, el perdón, están presentes en el
interior de la persona y buscan un espacio
donde salir a relucir.
Si sale
invertida: representa a una persona
falta de escrúpulos, con poco sentido de la
ética y espiritualidad, Alguien egoísta por
naturaleza, incapaz de hacer un sacrificio
por los demás, que carece de virtudes.
También advierte al consultante sobre
establecer cualquier tipo de asociaciones
con una persona así, ya que quedaría
involucrado con sus fechorías. Por último,
esta carta advierte del peligro de los malos
consejos provenientes de una persona sin
moral.