Pero un libro de
E. J. Gold con el título "La Máquina
Biológica como Aparato de Transformación",
nos dio la pista para sensarnos a nosotros
mismos totalmente dormidos, aun en el
momento de nuestra gran búsqueda espiritual.
Te proponemos,
en este preciso momento, hacer un
experimento, tómate un momento para
sintonizarte con tu cuerpo, con tu entorno.
Hazlo unos minutos antes de continuar
leyendo este artículo.
¿Qué sentiste?
... Seguramente tu mente comenzó a fantasear
con una idea de tranquilidad, de paz, de
relax … o se sobresaltó por algo que
escuchaste, pero al instante que supiste que
te sobresaltó, lo dejaste pasar, y volvió
esa sensación de esperar que suceda algo …
¿Sentiste la ropa que llevas puesta?, o los
zapatos que tienes en los pies?, seguramente
ahora que leíste la pregunta serás capaz de
sentirlos, pero en ese momento que
utilizaste para sintonizarte, siendo
sinceros, no eras conciente de ellos.
Podemos
acostumbrarnos a cualquier cosa. A casi
cualquier sensación, concepto o emoción.
Pero todos éstos pueden, con el tiempo,
desvanecerse en el apagado gris del
omnipresente segundo plano de todas las
demás cosas de la vida que nos rodean
constantemente.
Imagínate
sentado a solas en el sofá de tu sala. De
repente sientes una mano tocándote en el
brazo. Sería un choque, ¿no? Después de
enterarte de que es la mano de un amigo o
amante, y que es una sensación "segura", no
estás tan asustado, ¿verdad?
Luego, juntos
empiezan a ver una película en la tele, y en
ese momento te olvidas por completo de esa
mano. Ahora, esa mano, que antes te asustó,
ya no choca, porque se ha fundido en el gris
de la persistencia.
Ahora piensa en
tus almuerzos o cenas … cuando llevas la
comida a tu boca, ¿estás conciente de lo que
haces? ¿sientes la comida en tu boca?, ¿tu
mandíbula moviéndose?, ¿sientes el tenedor
que tienes en tu mano?
Obviamente, como en el caso anterior, solo
al leer estas preguntas, podrías llegar a
hacer un repaso del momento de tu comida,
para evaluar lo que sentías en ese momento,
pero en ese preciso instante, esas
sensaciones se fundieron … desaparecieron.
Tu cuerpo
realizó todas seas funciones, por sí solo,
por lo tanto, podemos considerar el concepto
de que lo que llamas "cuerpo" es una máquina
biológica. Esta comprensión puede ser
chocante, pero por muy chocante, que sea la
idea, con el tiempo se desvanecerá
fundiéndose con el gris.
Llegado a este
punto, vemos que tenemos una máquina
biológica humana, pero ¿es cierto que la
"tenemos"?, porque si creemos que SOMOS este
cuerpo, ésta máquina biológica humana, no
funcionaremos desde el punto de vista de que
TENEMOS esta máquina, que la habitamos en
este momento. De la misma manera que no
SOMOS esta silla en la que estamos sentados,
sino que la TENEMOS para sentarnos.
Por lo tanto, no
SOMOS esta maquina biológica humana, la
tenemos, disponemos de ella desde nuestra
propia presencia.
Así que de la
formulación original del título, hemos
llegado a la presunción de que tenemos una
máquina. Tenemos también algunos indicios
sobre los efectos devastadores de la
identificación con ella. Tenemos un
presentimiento de que nuestra conciencia no
está unificada. Vemos que nuestra
comprensión varía de momento a momento. Y,
hemos estado expuestos a la idea de que
todas estas ideas están condenadas a
desvanecerse en la oscuridad de la espesa
niebla gris de la persistencia. Todo esto se
puede sacar de esa misma expresión. Bueno,
sí, con tal de que lo tomemos a más de su
valor nominal y que penetremos más allá del
nivel de investigación.
También en el
título del libro se menciona una promesa
"Aparato de Transformación", o sea que hay
algo que se llama "transformación" y tenemos
el aparato para realizarla, ya no es
necesario recurrir a la magia o a gurúes
para que nos "transformen", nosotros mismos
tenemos la herramienta para realizar esa
transformación.
Ahora podemos
buscar a nuestro alrededor formas de
"encender" las habilidades transformadoras
de la máquina. Puede que sea buena idea
digerir estos primeros fragmentos. Tomarlos
como un enfoque, enfocarnos en ellos de
manera práctica. Detrás de éstos hay una
riqueza de materiales.
Si deseas
comenzar esta búsqueda te proponemos leer el
libro completo "La Máquina Biológica
como Aparato de Transformación"
Puedes
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