Turquesa y rosa.
Tonos pastel muy primaverales.
Los aires románticos y primaverales se
imponen tanto en mobiliario como en
revestimientos a través de estos dos
colores. La pared pintada en azul rompe con
un brochazo de color la blancura de la luz
que entra por los amplios ventanales. El
sofá rosa de Designers Guild es uno de los
puntos de atención visual, igual que la
pantalla de lámpara en seda turquesa intenso
de Rubelli, original no sólo por el color
sino por su tamaño oversize. Los tonos
rosados se suceden en la moqueta del suelo y
en la chaise longue de Arflex tapizada con
tela de Zimmer+Rohde.