eficaces en
habitaciones pequeñas o medianas, de obra o
carpintería. Se hacen a medida, empotrados
dentro de la pared para favorecer la
amplitud. En zonas pequeñas, si se cubren
las puertas con espejo se amplía visualmente
la profundidad. Pueden ser correderas,
plegables o de apertura total. El interior
organiza con cajones, barras con distintas
alturas y estanterías. Los interiores pueden
ser empapelados, pintados o cubiertos de
madera. Lo más barato es empapelar o pintar
y lo más duradero y practico es la madera
barnizada.
Armarios
exentos:
Son decorativos y se pueden conservar. Para
habitaciones infantiles los hay con decoraciones
a juego con el resto del mobiliario. Su
inconveniente es que ocupan mucho espacio. Los
antiguos sirven para almacenar aparatos de
televisión o música que no quieran estar a la
vista mientras no se usan. El exterior se pueden
pintar o dejar en madera barnizada.
Vestidor:
Más prácticos que el armario, pues la ropa tiene
mucho espacio para estar ordenada adecuadamente.
Se trata de pequeñas habitaciones cercanas al
dormitorio, cuarto de baño o en el paso de una a
otra. Tiene doble función pues se usa como
ropero y para vestirse. Su distribución interior
será tan completa como se desee. Se puede poner
alguna silla y un secreter donde guardar
pequeños objetos personales. Requiere de entre 7
y 10 m. cuadrados. La distribución en forma de U
es la de mayor capacidad. Si el espacio es
pequeño es preferible en L. Suelen dejarse
abiertos.
Armario
closet:
Parecido al vestidor pero con menos fondo, sólo
para una persona. La profundidad debe ser de 160
cm. En su interior alberga estantes y cajones,
colgadores y altillos. Permite tener la ropa a
la vista en todo momento, más ordenada y con
espejos y estantes específicos para almacenar
elementos diversos. Se fabrican con estantes,
cajones, repisas y cajas para mantener todo en
orden. |