¿Qué es un
tic?
Un tic es un problema en el cual una
parte del cuerpo se mueve repetidamente,
rápidamente, de repente y sin control. Los
tics pueden ocurrir en cualquier parte del
cuerpo, tales como la cara, los hombros, las
manos o las piernas. Se pueden parar
voluntariamente por períodos breves. A los
sonidos que se hacen involuntariamente
(tales como el rasparse la garganta) se les
llama tics vocales. La mayor parte de los
tics son leves y apenas se notan. Sin
embargo, en algunos casos son frecuentes y
severos y pueden afectar muchas áreas de la
vida del niño.
¿Cuál es el tic más común?
Al tic más común se le llama "desorden
de tic transitorio", el cual puede afectar
hasta un 10 % de los niños en los primeros
años de la escuela. Los maestros y otros
pueden notarle el tic y piensan que debe de
sufrir de estrés o estar "nervioso". Los
tics transitorios se van por sí solos.
Algunos se pueden empeorar con la ansiedad,
el cansancio y algunos medicamentos.
¿Existen los tics crónicos?
Algunos tics no se van nunca. A los tics
que duran por más de un año se les llama "tics
crónicos". Los tics crónicos afectan menos
de un 1% de los niños y pueden estar
relacionados con un tic especial y poco
frecuente llamado el "Desorden de Tourette".
¿Qué es el desorden de Tourette?
Los niños con el desorden de Tourette
tienen ambos tics, corporales y vocales
(rasparse la garganta). Algunos tics
desaparecen después de la adolescencia y
otros continúan. Los niños con el desorden
de Tourette pueden tener problemas de
atención, concentración y pueden también
tener dificultades con el aprendizaje.
Pueden actuar con impulsividad, o pueden
desarrollar obsesiones y compulsiones.
Algunas veces estas personas pueden decir
palabras obscenas, insultar a otros o hacer
gestos y movimientos obscenos. Ellos no
pueden controlar los sonidos y movimientos y
no se les puede culpar por ellos. El castigo
de los padres, las burlas de los amigos y
los regaños de los maestros no ayudan al
niño a controlar los tics, pero van a herir
su autoestima.
Mediante una evaluación médica comprensiva,
que a menudo incluye consultas pediátricas
y/o neurológicas, el siquiatra de niños y
adolescentes puede determinar si el joven
sufre del Desorden de Tourette o de otro tic
nervioso. El tratamiento del niño con un tic
nervioso puede incluir medicamentos que lo
ayuden a controlar los síntomas. El
siquiatra de niños y adolescentes también
podrá aconsejar a la familia en cómo darle
apoyo emocional al niño y proporcionarle un
ambiente adecuado para su educación.