Lo que puedes estar sintiendo
Los padres experimentan una amplia variedad
de reacciones cuando se enteran de que su
hija adolescente va a tener un bebé. A
algunos la noticia los deja estupefactos y
perturbados, y están enojados con su hija
por su irresponsabilidad. Algunos
se sienten decepcionados y entristecidos,
porque saben que los sueños que tenían para
su hija están por cambiar para siempre.
Otros se preocupan por el futuro: ¿Podrá su
hija adolescente manejar las exigencias de
la maternidad? ¿Terminará la escuela? ¿Podrá
ir a la universidad? ¿Conseguirá trabajo?
Ya sea que experimentes uno o todos estos
sentimientos, no estás sola. Éste suele ser
un momento difícil en la vida de
prácticamente cualquier familia. Lo
importante es que te des cuenta de que ahora
tu hija adolescente necesita de ti más que
nunca. Es sumamente importante que puedan
comunicarse (especialmente, cuando las
emociones resultan abrumadoras). Las
adolescentes que llevan adelante un embarazo
tienen preocupaciones especiales respecto de
su salud, y tu hija tendrá un embarazo más
saludable (tanto desde el punto de vista
físico como del emocional) si sabe que no
está sola. Sin el apoyo de los padres,
algunas adolescentes son más propensas a
tomar decisiones equivocadas con
consecuencias aún peores (como escaparse del
hogar).
Lo que puede estar sintiendo
tu hija adolescente
Hasta hace poco, la preocupación más grande
de tu hija quizás haya sido salir con sus
amigos y pensar qué ropa ponerse. Ahora
tiene que hacer frente a las náuseas y a las
visitas al médico. Si tu piensas que su
mundo cambió por completo, ¿puedes
imaginarte lo que siente tu hija
adolescente?
La mayoría de las adolescentes solteras no
planean quedar embarazadas y, a menudo, se
sienten aterradas cuando esto ocurre. Muchas
adolescentes, especialmente las de menor
edad, mantienen sus embarazos en secreto,
porque tienen miedo de la ira y el
desencanto de sus padres. Algunas pueden
llegar a negarse a sí mismas que están
embarazadas; en estos casos, es aún más
importante que los padres se involucren y
consigan atención médica para su hija lo
antes posible. Los embarazos de
adolescentes, particularmente las de menos
edad, se consideran de alto riesgo, ya que
sus cuerpos no han terminado de crecer y aún
no han madurado por completo.
Los adolescentes varones que se
transformarán en padres también necesitan la
ayuda de sus padres. Aunque algunos pueden
aceptar la oportunidad de tomar parte en la
llegada del hijo, otros se sienten
atemorizados o culpables y es posible que
necesiten apoyo para asumir sus
responsabilidades (el padre es legalmente
responsable del sostén económico del hijo en
todos los estados). Sin embargo, esto no
significa que debas presionar a tu hijo o
hija adolescente para que se case, si no es
lo que desea. Ofrécele tu consejo, pero
recuerda que imponer tu opinión o amenazar a
un adolescente puede, a la larga, volverse
en tu contra. En estos casos no existe una
única solución. La comunicación sincera
entre tuy tu hijo adolescente será de ayuda
en el momento de pensar en el futuro.
Preparación
para las nuevas responsabilidades
Si bien, en nuestra sociedad, gran parte del
estigma asociado con la paternidad en la
adolescencia ha disminuido, no es fácil
tener un bebé (incluso con el apoyo de los
padres). Hay muchos temas prácticos que
deben tenerse en cuenta. ¿Tu hija se quedará
con el bebé o analizará la posibilidad de
entregarlo en adopción? Si decide quedarse
con el bebé, ¿lo criará ella misma?
¿Continuará yendo a la escuela? ¿El padre
participará activamente en la vida del bebé?
¿Sobre quién recaerá la responsabilidad
económica del bebé?
A menudo, las respuestas a estas preguntas
dependen del apoyo que recibe tu hija
adolescente. Algunas adolescentes crían
solas a sus hijos; algunas cuentan con la
ayuda del padre del bebé y otras recurren al
apoyo de su familia. Como padre, es
necesario que pienses en su propio nivel de
compromiso y participación, y que lo
converses con tu hija. ¿Cuánto apoyo
(financiero y de otro tipo) estás dispuesto
a ofrecer? ¿Tu hija y su bebé vivirán
contigo. ¿Ayudarás a pagar los alimentos, la
vestimenta, las visitas al médico y otros
elementos necesarios, como un asiento para
el automóvil o un cochecito? ¿Puedes ayudar
con el cuidado del bebé mientras tu hija
adolescente está en la escuela y/o trabaja?
Un asistente social te puede ayudar a ti y a
tu hija a resolver algunos de estos temas.
En la medida de lo posible, es mejor que las
adolescentes embarazadas terminen la escuela
para que puedan conseguir mejores trabajos y
generar una mejor vida para ellas y su bebé.
Esto no es sencillo; el 80% de las
adolescentes embarazadas abandonan la
escuela. Pero retomar los estudios después
de abandonarlos es aún más difícil; por lo
tanto, si puedes ofrecerle a tu hija el
apoyo que necesita para continuar
estudiando, tanto ella como el bebé se verán
beneficiados. Averigüa si existen programas
comunitarios o escuelas que ofrezcan
servicios especiales para madres
adolescentes, como guardería, paseos o
tutoría.
Ayuda a tu hija adolescente a comprender
que, si bien es muy gratificante tener un
bebé, no siempre es divertido; cuidar de un
bebé es una gran responsabilidad y un
compromiso de por vida. Prepara a tu hija
adolescente para la realidad de que no
tendrá mucho tiempo para las cosas que solía
hacer: su vida está a punto de cambiar y el
bebé pasará a ser la prioridad.
Como madre puedes tener un gran impacto en
la vida de tu hija adolescente y de su bebé.
Es posible que aún desees que tu hija
hubiera hecho elecciones diferentes. Pero si
le brindas apoyo a tu hija adolescente,
asegurándote de que reciba un buen cuidado
prenatal, y prestando atención a sus miedos
y ansiedades, ambos descubrirán que serán
mejores padres.