¿Qué
signos podemos encontrar en jóvenes con
problemas de conducta?
Los niños y adolescentes con problemas
de la conducta pueden manifestar algunos de
los siguientes problemas del comportamiento:
Agresión hacia las
personas y los animales:
• acosa, intimida o amenaza a los
demás
• a menudo inicia peleas físicas
• ha usado un arma que puede causar daño
físico serio a otros (por ejemplo: palos,
ladrillos, botellas rotas, cuchillos o
revólveres)
• es físicamente cruel con las personas o
animales
• roba a sus víctimas mientras las confronta
(asalto)
• obliga a otro a llevar a cabo una
actividad sexual
Destrucción de la
propiedad:
• deliberadamente prende fuegos
con la intención de causar daño
• deliberadamente destruye la propiedad de
otros
Engaños, mentiras o
robos:
• fuerza la entrada en el
edificio, casa o automóvil de otros
• miente para que le den las cosas, para
obtener favores o para evitar las
obligaciones
• roba artículos sin confrontar a la víctima
(por ejemplo, roba en las tiendas, pero sin
forzar su entrada para robar)
Violación seria a
las reglas:
• se queda la noche fuera de la
casa aún pese a la objeción de sus padres
• se escapa de la casa
• deja de asistir a la escuela cuando le
parece
¿Qué hacer si alguien de mi familia
presenta estos signos?
Los niños que demuestran estos
comportamientos deben de recibir una
evaluación comprensiva. Muchos niños que
exhiben una conducta desordenada pueden
tener condiciones coexistentes tales como
desórdenes del humor, ansiedad, abuso de
substancias, problemas con el aprendizaje, o
pensamientos desordenados, los cuales
también pueden ser tratados.
¿Qué pasa si a mi hijo no le doy
tratamiento?
Las investigaciones demuestran
que los jóvenes con desórdenes de la
conducta tendrán problemas de continuo si
ellos y sus familias no reciben un
tratamiento comprensivo a tiempo. Sin el
tratamiento, muchos de estos muchachos con
desórdenes de la conducta no lograrán
adaptarse a las demandas que conlleva el ser
adulto y continuarán teniendo problemas en
sus relaciones sociales y manteniendo un
empleo. A menudo contravienen la ley o se
comportan de manera antisocial. Muchos
factores pueden contribuir al desarrollo de
los desórdenes de la conducta en el niño,
incluyendo un daño al cerebro, el haber
sufrido abuso, vulnerabilidad genética, el
fracaso escolar y las experiencias
traumáticas de la vida.
¿Qué tratamiento recibe un joven con
problemas de conducta?
El tratamiento de los niños con
desórdenes de la conducta puede ser complejo
y retador. El tratamiento se puede proveer
en una variedad de escenarios dependiendo de
la severidad de los comportamientos. Además
del reto que ofrece el tratamiento, se
encuentran la falta de cooperación del niño
y el miedo y la falta de confianza de los
adultos. Para poder diseñar un plan integral
de tratamiento, el siquiatra de niños y
adolescentes puede utilizar la información
del niño, la familia, los maestros y de
otros especialistas médicos para entender
las causas del desorden.
La terapia de comportamiento y la
psicoterapia generalmente son necesarias
para ayudar al niño a expresar y controlar
su ira de manera apropiada. La educación
especial puede ser necesaria para los
jóvenes con problemas de aprendizaje. Los
padres frecuentemente necesitan asistencia
de los expertos para diseñar y llevar a cabo
programas de administración especial y
programas educativos en la casa y en la
escuela. El tratamiento puede también
incluir medicamentos para algunos jóvenes,
como aquéllos que tienen dificultad
prestando atención, problemas con sus
impulsos o aquéllos que sufren de una
depresión.
El tratamiento raras veces es corto ya que
toma mucho tiempo establecer nuevas
actitudes y patrones de comportamiento. Sin
embargo, el tratamiento a tiempo ofrece una
oportunidad para considerable mejoría en el
presente y una esperanza de éxito en el
futuro.