Muchas veces es
probable sentir que no podemos más con la
carga del trabajo, la familia, las cuentas,
la cocina, etc. Encima los niños están en la
etapa de la adolescencia y son realmente un
dolor de cabeza porque se sienten
inconformes por no saber si son niños o
jóvenes, convirtiendo sus emociones en un
subí baja a causa de su estado hormonal, qué
es un caos, y que nos afecta a nosotras las
madres de forma indirecta por no saber la
mejor forma de ayudarles y guiarles en esa
etapa.
Para que no sientas en un momento
determinado de la vida qué todos están
contra ti, debes establecer una buena
relación entre tu pareja y tus hijos, la
comunicación y el diálogo son los
instrumentos imprescindibles.
Algunas claves que te ayudaran a
fortalecer ese lazo son:
- Acepta que cada persona tiene, y puede
defender su propia opinión.
- Sé sincero en todos los diálogos.
- Adopta siempre una actitud comprensiva; da
importancia a las cosas que te esté
contando.
- No esperes encontrar una verdad absoluta.
Posiblemente nadie tenga la razón y
mantengáis opiniones igual de respetables.
- Convéncete de que “errar es de humanos”.
Sólo así aceptarás tanto tus errores como
los de los demás.
- Acepta a tu interlocutor tal y como es.
- Mantén presente que dialogar no es
penetrar la intimidad de la otra persona, es
aceptar los actos de los demás sin
reprender.
- Tómate tu tiempo para entender y analizar
soluciones que puedes sugerir, no obligar a
cumplir.