|
|
|
Tengo 34 años y
convivo con un hombre de 39, y entre nosotros la
situación es estupenda. Creo que por fin, he
encontrado el amor de mi vida, la estabilidad,
la compresión, intimidad y todo lo que necesito
en mi vida, por lo que soy realmente feliz. El
único tema que hoy por hoy, nos trae algún que
otro quebradero de cabeza son los hijos de mi
pareja. Pienso, que en esta misma situación, se
encuentran muchas otras familias como la mía,
por lo que lo que pretendo con estas líneas es
atraer la atención sobre este tema. A mí me
intriga saber como lo solución las personas que
están ante este mismo reto. |
|
|
|
 |
Mi pareja, de
una anterior relación, en realidad de un
anterior matrimonio, tiene dos hijos, una
niña de 14 años, y un chico de 10. La chica,
casi una mujer, se ha venido a vivir con
nosotros, y desde entonces las cosas se
están volviendo en algo muy parecido al
caos. No por que ella no sea fantástica,
sino por que al hecho de que esta en esa
época difícil de ser la canción protesta
hecha mujer, que todos hemos sufrido, mas
que pasado, yo no me siento ni capacitada,
ni preparada para ser su madre, o más
exactamente, para actuar como tal. Y a todo
esto se une una relación mas que tirante con
la ex de mi pareja, que, por decirlo de una
manera delicada, intenta sembrar la mayor
cizaña posible, en nuestra pequeña familia.
A mí me gustaría no tener esta
responsabilidad, no soy madre no por que no
pueda, sino por que no he querido, nunca he
sentido que me encontrase en el momento
mejor para serlo, y el tiempo ha ido
pasando. Creo que es algo, que por amor,
debo llevar y asumir de la mejor manera
posible, pero hay que ser sincero y honesto
en todo este asunto: es imposible que me
iguale ni remotamente a la paciencia ni al
cariño infinito de su madre. Eso va en el
carácter también, y yo, por naturaleza, no
la tengo, no tengo paciencia. Además, no es
lo mismo que aterrice en nuestra casa una
mujer, por que ya es una mujer, de los años
que sean, que es para mí una encantadora
desconocida, a que la veas crecer,
conocerla, que aprendas a amarla en su
crecimiento, en como va superando los
obstáculos, y las dificultades. No sé si me
entienden.
El caso es que no sé, no tengo ni la más
remota idea de cómo solucionar este caos,
que por otra parte va creciendo a medida que
va pasando el tiempo, me duele y me hace
sentir impotencia el no saber como hacer que
mi hogar sea un lugar donde todos, sin
excepción, todos los que vivimos en el, nos
sintamos verdaderamente a gusto. Todo el
mundo me dice que lo peor en estas
situaciones son los principios, los primeros
meses. Pero no esta siendo así, veremos si
mejora con el tiempo.
|
|
|
|
VER MÁS SOBRE NIÑOS Y
ADOLESCENTES
>> |
|
|
|