Por métodos
artificiales o por factores hereditarios,
ante el diagnóstico de un embarazo múltiple,
la pareja puede reaccionar con alegría, con
seria preocupación o con todo al mismo
tiempo.
Criar a más de un hijo a la vez, además de
agrandar la familia en un tiempo récord,
supone multiplicar afectos y esfuerzos
emocionales, físicos y económicos.
El papel del padre, aún más que en el caso
del hijo único, será acompañar y sostener a
la madre, demasiado exigida por la
situación. Él deberá mantener la fortaleza
en una etapa de grandes cambios en la
familia. Su ayuda no admite titubeos.