¿Qué pasa
normalmente con el prepucio?
Al nacer, el prepucio normalmente está
adherido a la cabeza del pene (glande) por
una capa de células. Durante los años
siguientes (generalmente 5 ó 10), el
prepucio se separa de manera natural de la
cabeza del pene sin necesidad de ayuda.
Gradualmente se afloja (retrae), poco a
poco. La mayor parte del cambio
probablemente se debe al estiramiento del
prepucio causado por las erecciones normales
durante la infancia.
¿Qué problemas pueden ocurrir?
Por lo general, el prepucio no causa ningún
problema. Sin embargo, intentos excesivos de
retraerlo antes de que el prepucio se haya
aflojado totalmente pueden hacer que el
mismo quede atascado detrás de la cabeza del
pene, produciendo hinchazón y dolor intenso.
Si esta retracción provoca sangrado, se
puede formar una costra e interferir con la
retracción natural. A veces el espacio bajo
el prepucio se infecta. Casi todos estos
problemas pueden ser prevenidos.
¿Cómo puedo cuidar a mi hijo?
Algunos médicos opinan que los padres no
deberían intentar hacer retraer el prepucio
del bebé, pero esto presenta el riesgo de
acumulación de esmegma y de infección. Por
lo general, el prepucio requiere de una
atención mínima. Las siguientes sugerencias
pueden ayudar a mantener una higiene
aceptable.
Durante el primer año de vida, solamente
limpie el exterior del prepucio. No trate de
retraerlo. No ponga cotonetes de algodón en
la abertura.
La retracción suave y parcial puede
comenzarse al primer o segundo año de edad.
Puede hacerse una vez a la semana durante el
baño. Hágalo tirando la piel suavemente
hacia atrás sobre el cuerpo del pene, en
dirección al abdomen. Esto hará que el
prepucio se abra, descubriendo parte del
glande.
Durante la retracción, la parte del glande
que queda expuesta debe ser lavada con agua.
Quite cualquier material blancuzco (esmegma)
que esté presente. El esmegma es simplemente
la acumulación de células cutáneas muertas
que normalmente se desprenden del glande y
del revestimiento del prepucio durante toda
la vida. No use jabón ni deje agua jabonosa
bajo el prepucio porque esto puede causar
irritación y tumefacción. Después de la
limpieza, siempre vuelva a tirar el prepucio
hacia adelante, a su posición normal. (Nota:
Una acumulación de esmegma que pueda verse o
sentirse a través del prepucio, pero que se
encuentra más allá del punto hasta donde
puede retraerse el prepucio, debe dejarse
allí hasta que la separación normal la
exponga.)
Evite la retracción vigorosa porque esto
puede hacer que el prepucio quede atascado
detrás de la cabeza del pene ("parafimosis").
La retracción es excesiva si produce
molestias o llanto.
Cuando su niño tenga 5 ó 6 años de edad,
enséñele a retraer él mismo el prepucio y
limpiar por debajo del mismo una vez por
semana para evitar la falta de higiene y
prevenir infecciones. En los primeros años
será necesario recordárselo de vez en
cuando.
La retracción del prepucio se exagera en
nuestra sociedad. Tenga presente que
cualquier grado de retracción del prepucio
es normal, siempre que el chorro de orina
sea normal. No debe haber prisa para lograr
la retracción completa. La retracción
siempre se completa antes de llegar a la
pubertad. En lo que el prepucio se retraiga
por sí mismo, el niño debe limpiarse por
debajo para evitar infecciones.
¿Cuándo debo llamar a mi profesional
médico de su hijo?
Llame inmediatamente si:
- El prepucio está retraído y atascado
detrás de la cabeza del pene.
- Su hijo no puede orinar.
- El niño parece estar muy enfermo.
Llame dentro de las 24 horas si:
- El prepucio parece estar infectado (pus
amarilla, enrojecimiento o rayas rojas que
se extienden).
- Usted tiene otras preguntas o inquietudes.