A través de la
mano y la boca ellos experimentan
sensaciones diversas que le permiten ir
ampliando su conocimiento sobre le mundo.
Para ello, necesita tener al alcance objetos
de diferentes formas, materiales y texturas
como: pelotas de tela, cubos grandes,
muñecos de felpa, de plástico o de goma.
Siempre y cuando sean grandes y no les ponga
en peligro.
Debes tenerle entre sus juguetes mordederas
con su respectiva higiene. Suelen tener
diseños muy atractivos y son útiles no solo
para morder y aliviar el dolor de encías,
sino también para manipular y ejercitar la
coordinación mano con boca.
No puede faltar un muñeco blando y suave
que, además de estimular el tacto, hace
compañía al bebé y le da seguridad y calor.