Con relación al Centro de Educación Inicial
propiamente dicho, no es una condición
necesaria; pues, muchos países no lo
consideran dentro de su sistema educativo:
el niño acude aproximadamente a los cinco
años, directamente al Kinder .En caso de
decidir matricular al niño en un Nido, la
edad apropiada de ingreso se encuentra
alrededor los tres años de edad; sin
embargo, existen circunstancias especiales
que debemos tomar en cuenta.
Es obvio que el niño estará mejor en el CEI
con otros niños de su edad y entretenido que
con una niñera en casa. Si el niño se queda
en casa, especialmente si es hijo único, es
probable que se aburra cuando sus padres
salgan a trabajar. Sin embargo, existe el
caso del niño cuya madre pasa el día en
casa. ¿Debe empezar a ir al CEI desde los
tres años, o se debe esperar un año más?
Todo depende del niño. Hay niños que se
desarrollarán mucho mejor si empiezan a ir
al CEI a los tres años, mientras que otros a
los tres años y medio no son aún lo
suficientemente maduros para emprender esta
primera experiencia social.
No es recomendable el ingreso
prematuro al CEI para aquellos niños:
-
Cuyo estado de salud es deficiente y que
se fatigarían a causa del horario
escolar.
-
Que estén atravesando una crisis
psicológica, sobre todo en el momento
del nacimiento de un hermano. En este
caso es aconsejable que permanezca un
año más en casa para que pueda recuperar
el equilibrio familiar y no se sienta
rechazado.
-
Que vivan demasiado lejos de la escuela,
pues los viajes de ida y vuelta les
fatigaran.
Es aconsejable el ingreso precoz
al CEI a aquellos niños:
-
Que sean hijos únicos. Aunque los padres
dediquen tiempo a jugar con él, nunca
podrían sustituir a los niños de su
edad.
-
Que tengan un carácter difícil o sean
tímidos. El alejamiento del medio
familiar, el contacto con niños de su
edad, constituye una terapia afectiva
que a menudo recomiendan los pediatras.
-
Cuya madre trabaja y no puede dedicarle
la atención y dedicación necesarias.
-
Que tengan hermanos o hermanas mayores
que vayan a la escuela.
-
Que sean demasiado lentos para
desenvolverse solos (lavarse, vestirse,
etc.)
-
Que muestran deseos de ir al Nido.
El niño que está en condiciones de ir al CEI
lo sabe y lo pide. No sabe exactamente lo
que es el pre-kinder, y puede que pasado el
atractivo de la novedad diga que no quiere
seguir yendo. Normalmente el niño que está
en condiciones de ir al mismo, siente la
necesidad de conocer a otros niños y de
jugar con ellos. Además, suele dedicarse en
casa a hacer pequeños trabajos manuales,
como dibujo, incluso juega "a la escuela".
Los padres deben prepararse a
tiempo para mandar a su hijo al CEI:
-
No viendo a su hijo como a un bebé.
-
Sabiendo que llevar al niño a la escuela
no le altera, sino que, al contrario, le
equilibra.
-
No teniendo celos de la la maestra. Al
contrario, es necesario fortalecer los
lazos nido-familia.