Estudios
realizados en distintos países han
demostrado que las dietas que incluyen
abundantes frutas y verduras ayudan a
controlar el peso, evitan enfermedades
degenerativas y previenen el deterioro
asociado a la edad.
Para conseguir ese objetivo de 'cinco al
día', toma una pieza de fruta (o un bol
pequeño de frutas de menor tamaño) con el
desayuno, otra a media mañana y otra a media
tarde. Y empieza las comidas con una
ensalada o un plato de verdura.