Deja la Comida en el Plato
Te acuerdas que
mama te decía “no desperdicies la comida,
comételo todo no dejes nada en el plato” que
pena por mamá, pero esto es un error.
Deja de comer cuando te sientas
satisfecha o casi satisfecha, sírvete
porciones pequeñas siempre puedes repetirte
si lo deseas
Preferiblemente no esperes a
llenarte, deja de comer cuando estas 75%
satisfecha hay un lapso de tiempo entre el
estomago y el cerebro para sentirse lleno.
Si le das tiempo al cerebro y paras
de comer veras como sin comer mas te
sentirás llena, de
manera que si comes hasta llenarte en
realidad estas comiendo en exceso.
Disfruta lo que
Comes
Nunca comas porque es barato.
Suena divertido pero con los
restaurantes de comida rápida ofreciendo
“súper” porciones por unos centavos mas
muchas personas sienten que a tal ganga no
pueden decir no. Lo
mismo sucede en comidas estilo buffet donde
puedes comer tanto como quieras.
Es más barato comer solo lo necesario
que después tratar de bajar de peso.
Tampoco te comas algo solo
porque esta a tu alcance.
Tu sabes, alguien te ofrece unas
galletas que ni siquiera son tus favoritas o
no tienes hambre y te las comes por “no
rechazar” o vas a una fiesta de cumpleaños y
el pastel (torta) esta mediocre pero te lo
comes por no dejarlo.
Estas desperdiciando tus preciadas calorías,
guárdalas para tus alimentos favoritos, los
que en realidad disfrutas y para el momento
correcto cuando puedas saborearlos a
plenitud.
Come despacio.
Saborea y disfruta tu comida.
Entre más rápido se come se tiende a
comer más.
Si vigilas el tamaño de las porciones
y te mantienes pendiente de tu peso lo que
algunas personas llaman “conciencia
corporal” estarás garantizando una mejor
salud a lo largo de tu vida y aunque tus
genes te predispongan a ganar peso tu podrás
controlarlo.
Haz de tu Cocina tu Aliada.
No mantengas
alimentos dañinos a mano.
Si sabes que eres adicta al chocolate
o al helado no lo mantengas en casa.
De esta manera la tentación no estará
cerca.
Come para Vivir no Vivas para
Comer
Busca
actividades placenteras que no involucren
comida. Para divertirse
no es necesario ir a comer.
Sustituye las salidas a los
restaurantes por actividades al aire libre,
visitas a museos y
exhibiciones, estudios de porcelana, ver
partidos deportivos en vivo, conciertos,
aun visitas a los centros comerciales
y siguiendo la tradición latina sal a
bailar. No dejes que la
comida sea el foco principal en tu vida
social.