Basándose en
encuestas epidemiológicas un reciente
estudio realizado en Taiwan, pais de gran
consumo,estudiaron a 497 hombres y 540
mujeres de edad superior a treinta años, a
los que preguntaron sobre el hábito de
consumir té y otras características en su
estilo de vida. Posteriormente determinaron
mediante absorciometría de rayos x su
densidad ósea mineral en la totalidad del
cuerpo y en columna vertebral, cadera y
regiones del triángulo de Ward.
El 48.4 por
ciento de los sujetos, según aparece
recogido en los resultados, eran
consumidores habituales de té, con un
consumo medio entre seis y diez años de
duración. Comparados éstos sujetos con los
que no consumían habitualmente té, los
autores pudieron comprobar que su densidad
mineral ósea en la columna vertebral, era
mayor. Cuando el consumo de té era superior
a los diez años, éste aumento de la densidad
mineral ósea se producía en todas las
regiones del cuerpo donde se realizaron las
determinaciones.
Por lo tanto, la
conclusión a la que llegan el Dr. Chih-Hsing
Wu y su equipo, es que el consumo de té,
especialmente durante más de diez años,
tiene un efecto beneficioso en la densidad
mineral ósea de todo el cuerpo, tanto en
hombres como en mujeres.