Los síntomas
son:
- Hinchazón y distensión abdominal,
el gas provoca que la barriga se hinche y
puede provocar dolores abdominales.
- Exceso de ventosidades y
flatulencias.
- Gorgoritos o ruidos abdominales,
cuando el gas se mueve en el intestino, y
eructos.
La composición de la dieta es clave para
controlar el problema, porque la
fermentación de los alimentos en el
intestino provoca gran cantidad de gas.
Dietas excesivamente ricas en fibra y
almidones pueden acentuar la fermentación y
aumentar la producción de gases.
Hablar mientras se come, comer rápido,
masticar poco, beber con pajita y fumar, son
algunos hábitos que provocan la ingesta de
gas que se acumula en el intestino. El ritmo
de vida actual está relacionado también con
la acumulación de gases y su mala
eliminación.