Como cualquier
otro síndrome, esta enfermedad se desarrolla
paulatinamente y no se manifiesta en un día.
La anorexia
surge ante la obsesión de perder peso,
porque te ves a tí misma muy gorda. En
algunos casos, el sobrepeso es real, pero en
otros es sólo imaginario.
Esta enfermedad
puede empezar con una inocente dieta, e
incluso a corta edad, pues afecta tanto a
jovenes como a viejos, y a mujeres y a
hombres por igual.
Una vez que baja
el peso deseado, el anoréxico pierde el
control y quiere seguir bajando de peso,
pues habrá una parte de su cuerpo que para
él todavía no está delgada.
En general, una
persona con anorexia pesa un 15% menos de lo
que debería pesar, y aún así querrá
continuar sin comer para bajar de peso, por
lo que restringirá cada vez más la cantidad
de comida que ingiere.
Si el enfermo
llega a perder de 20 a 25% de su peso, la
hospitalizacón se hace necesaria pues ya
habrá alcanzado niveles serios de
desnutrición.
Algunos de los
síntomas físicos presentes en un anoréxico
son una constante fatiga, mucho frío, y
colitis. También, el cabello se volverá más
fino y puede aparecer cierto vello casi
imperceptible en la espalda.
En los estados
más avanzados, se presenta osteoporosis por
la desnutrición y en las mujeres ocurre
pérdida de la menstruación.
Por otra parte,
hay preguntas que te ayudarán a descubrir si
sufres de anorexia, en cuyo caso deberás
acudir inmediatamente a un médico.
1. ¿Te da
terror la posibilidad de engordar? 2.
Si ya has reducido tu peso, ¿sigues
horrorizada ante la posibilidad de engordar?
3. Aunque otros te digan que estás
delgada, ¿tú te sientes gorda? 4. ¿Tu
peso es un 25% menor de lo recomendado como
mínimo para tu edad y estatura? 5.
¿Es irregular tu período menstrual? 6.
¿Te niegas rotundamente a pesar lo que
los médicos indican como adecuado? 7.
¿Has tenido fríos extremos, presión
sanguínea baja, pulso lento, e hinchazón?
8. Después de comer, ¿sientes náuseas y
vomitas?
Si respondes
afirmativamente tres o más veces a las
preguntas anteriores, es recomendable que
busques la ayuda de un especialista.
La anorexia es
un desorden alimenticio que se puede
controlar, pues en la mayoría de los casos
es un problema psíquico aunque tiene efectos
gravísimos en el nivel físico. Con la
terapia adecuada en el momento oportuno y
una gran fuerza de volutad, así como con el
apoyo de las personas más cercanas, se puede
superar.
Sin embargo, si
no se trata a tiempo, las consecuencias
pueden ser fatales e incluso pueden causar
la muerte. Por eso es mejor estar pendiente
de la forma en que manejamos el peso, pues
un desequlibrio pequeño puede implicar el
principio de un comportamiento obsesivo y
compulsivo totalmente destructivo.