¿Qué es
una Dieta?
Una dieta es el tipo, cantidad y calidad de
alimentos y bebidas que consumimos en un
determinado día, semana, meses o años. Las
hay de dos tipos, las dietas terapéuticas y
las no terapéuticas.
Las dietas
terapéuticas son las indicadas para
controlar o prevenir la obesidad, el bajo
peso, la diabetes, la anorexia o bulimia, y
la presión arterial entre otras tantas
enfermedades o condiciones de salud.
Mientras que las no terapéuticas están
relacionadas a las diferentes etapas de
nuestra vida, como la niñez, la
adolescencia, la lactancia, el embarazo y la
edad madura.
¿Cuál es
la mejor dieta?
La mejor dieta es la que está diseñada
especialmente para ti, teniendo en cuenta tu
historia clínica, edad, historia
alimenticia, patrones socioculturales y
religiosos, tipo de trabajo y horario y tu
actividad física.
Si todo eso se
necesita para que encuentres la mejor dieta
para ti, imagínate cuantas veces habrás
hecho lo contrario, probando cuanta dieta se
te cruza en el camino sin pensar en las
posibles consecuencias para tu salud o
bienestar.
¿Cómo
identificar si tu dieta es peligrosa?
Hay muchas formas de hacerlo, y claramente
la indicada es buscando la ayuda de un
experto en nutrición. Sin embargo, aquí te
damos unas claves para que identifiques si
estás poniendo en peligro tu salud con la
dieta que haces.
•• Si llevas tu
plato de comida a todo sitio, aún cuando
eres la invitada. Esto pudiera ser una señal
de que no comes ningún tipo de carne, aves,
pescados o lácteos; o que solo comes comida
orgánica, no procesada, no enlatada, o solo
cruda. No tiene nada de malo que seas
vegetariana, o que te guste comer todo
natural, pero cuando combinas muchas de
estas cosas juntas, puede ser que necesites
gritar “socorro”.
•• Si has
cortado por completo a un grupo alimentario
(o eso crees), ya sea los carbohidratos,
proteínas o grasas. Aunque no es
recomendable reducir al mínimo a todo un
grupo de alimentos, estas dietas no te dicen
que varios alimentos comparten un par o más
de estos nutrientes. Por ejemplo, la leche y
los frijoles tienen tanto de proteínas como
de carbohidratos. El maní tiene grasa y
proteína. El maíz, la papa y la yuca aunque
vegetales son harinados. Por lo tanto, si la
naturaleza mezcla a los carbohidratos con
las proteínas ¿por qué tú no?
•• Si te
obsesionas contando las calorías. Las
etiquetas nutricionales son fantásticas para
ayudarnos a entender mejor a los alimentos y
a llevar una dieta más saludable; pero esto
no quiere decir que vas a pasarte el día
leyendo y haciendo cálculos con las
etiquetas. Recuerda que una dieta y una vida
saludable pueden consistir simplemente en
medir la porción de tus alimentos, evitar
tantas golosinas y dulces, y mantenerte
activa.
•• Si pruebas
todo tipo de suplementos para perder peso
pensando que éstos van a resolver tu
problema sin mayor esfuerzo de tu parte. Es
posible que ciertos ingredientes de algunos
suplementos aceleren tu metabolismo o
controlen tu apetito; pero de ninguna forma
van a funcionar milagrosamente sin una buena
alimentación de por medio. Evita
automedicarte y correr riesgos innecesarios.
Y aunque suene
como cliché y nos guste escuchar lo
contrario, el estar saludable y mantenernos
en un peso adecuado requiere de un diario
compromiso, lo que no impide que te des un
gusto de vez en cuando.