LAS
VITAMINAS B6, B9 y B12.
Se les denomina el trío ganador. Un estudio
desarrollado con pacientes aquejados de
Alzheimer, demostró que los síntomas se
reducían en aquellos que habían recibido un
complemento de vitamina B9, presente en los
berros, las espinacas, el hígado, la yema de
huevo, las alubias... La vitamina B6 (la
encontramos en el salmón y el germen de
trigo) favorece la comunicación entre las
neuronas, y la B12 (en carnes, huevos,
pescado y crustáceos) asegura la correcta
producción de neurotransmisores.
LOS 5 MINERALES. No hay nada
mejor para regular los neurotransmisores que
tomar alimentos ricos en cobre como las
lentejas, las alubias, las ostras... Si nos
falta hierro (presente en la morcilla, el
hígado de ternera, las carnes rojas, las
almendras, etc.), las pérdidas de memoria
están garantizadas, ya que los glóbulos
rojos no podrán transportar oxígeno hasta el
cerebro. Asimismo, hay que evitar las
carencias de yodo, porque puede provocar
déficit mental. Por eso debemos tomar
pescado y crustáceos. Para tener las ideas
bien claras, nada mejor que una buena cura
de magnesio. Se encuentra en las ostras, las
hortalizas, el chocolate y las aguas
minerales. Para ejercitar la memoria,
confiemos en el fósforo: queso, nueces,
huevos, lentejas...