El único cuidado
que debemos poner al hacerlas es controlar
la cantidad de sal o azúcar que les echemos,
ya que esto las convertirá en más calóricas
y poco recomendables para las personas con
hipertensión. Y, por supuesto hacerlas con
aceite de oliva, unas gotas son suficientes.
Cuando se hacen
en casa, podemos asegurarnos de que las
palomitas contengan sólo ingredientes
naturales. Las que están ya preparadas para
el microondas vienen "aderezadas" con una
importante cantidad de grasas hidrogenadas
además de otros aditivos. En la medida de lo
posible, deberíamos evitarlas, así como las
que vienen cubiertas de caramelo o
chocolate.