El sobrepeso de
la población adulta tiene gran relación con
el consumo de alcohol. De esta forma, muchas
personas bajan de peso con sólo eliminar las
copas que de vez en cuando o a menudo se
toman, pues así eliminan el exceso y no
necesitan hacer dieta.
Las bebidas
alcoholicas destiladas tienen un rango de
39% a 96% de concentración calórica, siendo
las de mayor concentración las llamadas
bebidas espirituosas.
El whiskey o el
cognac, que constituyen las bebidas más
consumidas por la gente después de la
cerveza y el vino, tienen un 40% de
concentración alcohólica y corresponden a un
cena completa extra.
El vino por su
parte, tiene una concentración alcohólica de
entre el 8% y el 13%, lo cual es bastante
moderado comparado con las bebidas
destiladas. esto hace que una o dos copas de
vino no afecten, pero si nos bebemos la
botella entera , si resulta un exceso de
caloría.
Tal es el
aumento de las calorías que sufre el
organismo cuando se bebe alcohol, que una
botella de vino al día equivale a las
calorías que aportan 3 kilos de verduras
hervidas, y un litro de whiskey diario
equivale a las calorías de 26 kilos de
verduras hervidas.
De esta manera,
es importante saber quue las bebidas
alcohólicas con menos graduación de alcohol,
y por lo tanto con menor nivel calórico son
el vino, la sidra y -aunque parezca
increíble- la cerveza. Estas bebidas
ingeridas con moderación pueden significar
considerables beneficios para el organismo.
El vino es en
ese sentido el mejor, pues tiene poca
toxicidad, es vasodilatador y contiene
diversas sustancias antioxidantes. De igual
manera, las conclusiones de varios estudios
recientes apuntan que la cerveza posee entre
sus efectos benéficos, la prevención de
problemas cardiovasculares, a parte de que
aporta ácido fólico.