Lo hemos oído
decir toda la vida: por su riqueza en
colesterol, es peligroso tomar más de tres
huevos a la semana. Lo que hoy sabemos es
que no es el colesterol, sino las grasas
saturadas las que hacen realmente subir las
tasas de colesterol LDL (el 'malo') en
sangre.
Un huevo sólo
tiene 213 mg de colesterol y recientes
investigaciones nos revelan que, además,
contiene su propio antídoto: un fosfolípido
que bloquea su absorción e impide que pase a
la sangre.
Los expertos no
dudan en afirmar que los huevos son uno de
los alimentos más completos y que no existe
ningún peligro en tomar uno o más al día, si
no lo desaconseja el médico.