Las mujeres que
reducen de forma drástica la cantidad de
grasa de su dieta pueden sufrir carencias
nutricionales de acuerdo con un estudio de
27.000 personas patrocinado por el
Departamento de Agricultura de Estados
Unidos (USDA) presentado en la reunión de la
Federation of American Societies for
Experimental Biology de abril pasado.
Cuando las mujeres reducen las grasas hasta
que aporten menos del 30 % de las calorías
diarias, en la mitad de las mujeres no se
consumía las vitaminas A y E, ácido fólico,
calcio, hierro y zinc imprescindible.
La dieta pobre en grasa se recomienda en las
personas con enfermedades cardiacas,
diabetes, obesidad, y posiblemente cáncer de
mama. Los investigadores creen que las
mujeres que no consumen una dieta
equilibrada o no ingieren los principios
esenciales referidos tienen peligro de
complicaciones en caso de embarazo, corren
riesgo de osteoporosis y posiblemente de
ciertos tipos de cáncer.