Cuando prepares
un plato rico en hidratos de carbono, como
el arroz, elige su versión integral y
añádele verduras para aumentar, aún más, su
contenido en fibra y reducir así su índice
glucémico. Si además le incorporas proteínas
magras (gambas, pavo. . .), tendrás un plato
completo y saciante.
El índice glucémico señala la rapidez con
que los hidratos de carbono -azúcar, harina,
arroz, pasta...- aumentan los niveles de
glucosa en la sangre. Una alimentación rica
en alimentos con un índice alto produce
mayor riesgo de obesidad y diabetes.