Es evidente que
el principal tratamiento para perder peso es
controlar la alimentación, para ello hay que
proponerse una dieta hipocalórica por varias
razones:
Hay
que huir de las "calorías vacías"
Algunos alimentos nos aportan exclusivamente
calorías, sin ningún tipo de nutriente
complementario, lo cual significa que esas
calorías pasan a formar parte inmediatamente
de nuestro peso. Los principales productores
de ese tipo de calorías son el alcohol y el
azúcar. Hay que evitar tomarlos en la medida
de lo posible; en cada vaso que tomamos con
algo de alcohol, metemos en nuestro
organismo 7 calorías por gramo.
En el caso del
azúcar, hay que vigilar los alimentos puesto
que no solamente lo tomamos directamente
sino que también está presente en dulces,
bebidas refrescantes, helados, etc.
Sentirnos saciados
Cuando acabamos de comer, si no nos sentimos
saciados nos da la impresión de que debemos
comer más. Al iniciar una dieta, lo
importante es comer más cantidad para
conseguir esa sensación, pero sin meternos
más calorías de las necesarias. Solo se
consigue comiendo más frutas y verduras.
Tanto las frutas
como las verduras aportan un alto contenido
en agua, en fibra y prácticamente nulo en
grasas. Cumplen dos requisitos fundamentales
de la dieta baja en calorías: Aportan más
nutrientes y menos calorías. El consejo de
oro es tomar toda clase de hortalizas y
verduras como se quiera, crudas, hervidas,
al horno o al vapor, en cualquiera de sus
variedades mantienen sus características
nutricionales.
Es recomendable
usar plantas aromáticas al cocinar ya que
éstas aumentan el sabor y de esta forma no
es necesario abusar de las grasas al
cocinar. Se recomienda siempre cocinar sin
grasas, una alternativa es al vapor o al
horno.
Evitar el
consumo de sal porque favorece la retención
de líquidos e indirectamente el sobrepeso,
aparte de perjudicar a las personas que
sufren de hipertensión.
Productos "light"
Realmente los productos light contienen
menos calorías ya que han sido tratados
tecnológicamente para ello. Hay miles de
ejemplos, el más aceptado es la leche
descremada. Los productos light surgen de
una sociedad que tiende cada vez más al
sedentarismo y a la obesidad, se trata de no
cambiar los hábitos alimentarios pero sí el
contenido de los alimentos que tomamos. No
se ha demostrado realmente su efectividad,
pero tampoco resultan dañinos en absoluto.
¿Las
patatas engordan?
No es cierto que ni las patatas, las
legumbres o el pan engorden por sí mismos
como alimentos. Si nos pasamos en su
consumo, pueden engordar, pero es mucho más
recomendable tomarlos antes que alimentos
que contengan azúcares o grasas. Es
aconsejable no tomarlos junto a otros
alimentos que contengan grasas.
Por otra parte,
las legumbres aportan proteínas a nuestra
dieta, pudiendo sustituir en algunas
ocasiones la carne por ellas. La cantidad
que la OMS (Organización Mundial de la
Salud) recomienda de proteínas diarias es de
0,8 gramos por Kilo y por día. No hay que
bajar de este número para no comprometer
nuestra salud, es mejor bajar el consumo de
grasas tomando leche descremada, quesos
descremados, pescado blanco y algún tipo de
carne.
Cuidado con la pérdida de agua
Si disminuimos la cantidad de alimentos que
tomamos, disminuimos el aporte de agua a
nuestro organismo. Hay que aumentar el
consumo de agua durante un periodo de dieta.
Es recomendable tomar un vaso de agua o de
caldo antes de las comidas para conseguir un
efecto saciante además de hidratarnos.