El te tiene como
hemos visto muchas propiedades. Entre
ellas:
Estimulante. El contenido en teína
del té lo hace ideal para concentrarse y
encontrar lucidez en el estudio o en el
trabajo.
Anticolesterol. El té es rico en
fenoles, sustancias de propiedades
antiinflamatorias y capaces de robustecer
los vasos sanguíneos. Beber té
habitualmente, y hacer una dieta adecuada,
puede ayudar a prevenir las enfermedades
cardiovasculares.
Diurético. La
teína y las sales contenidas en el té,
estimulan la diuresis y la eliminación de
toxinas. Esto hace que tenga un efecto
benéfico sobre la piel, en particular sobre
los problemas de couperosis.
Digestivo. Un té
caliente, con unas gotas de limón, ayuda a
la digestión.
Adelgazante. La teína estimula el
consumo de calorías y da un sentido de
saciedad.
Rehidratante. El té es una bebida
ideal para las personas que hacen deporte,
gastan mucha energía a causa de la actividad
física, o sudan mucho, ya que, caliente o
frío, ayuda a resstablecer las sales
perdidas.
Previene las caries. Los polifenoles
que contiene el té previenen las caries
porque tienen una acción antiplaca similar o
incluso más potente que la del flúor de los
dentríficos.
Rejuvenecedor. El té verde está
adquiriendo también fama de elixir de
juventud gracias al elevado contenido de
polifenoles que lleva, que como se sabe son
unos poderosos antioxidantes.
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