Si deseas
mantener tu motivación de por vida, te
conviene no pensar tanto en el peso como en
que eres la persona a la que más debes
cuidar.
Puedes decirte a ti misma: 'Me merezco
seguir un plan de vida que me ayude a
mejorar mi salud integral, física y
psíquica, y voy a tratar a mi cuerpo y a mi
mente de la mejor manera posible'.
Varios estudios han demostrado que esa
actitud tiene más posibilidades de éxito en
el mantenimiento de la línea que la de
perder tres kilos en una semana, porque las
dietas rápidas acaban reduciendo el
metabolismo -en previsión de nuevos periodos
de escasez, el organismo 'aprende' a ahorrar
calorías- y conducen al exceso de peso.