La presión alta
hace que el corazón crezca y que las
arterias se endurezcan o se estrechen lo que
permite la formación de coágulos y por lo
tanto generan riesgo de sufrir flebitis y
embolias, dolores de pecho e infartos.
Además, los riñones pueden verse afectados y
dejar de limiar la sangre adecuadamente, y
en concecuencia surgen enfrmedades renales.
La medida
alimenticia más conocida que deben tomar los
hipertensos es la disminución o eliminación
del sodio o sal, pues esta empeora el riesgo
de la enfermedad cardiovascular.
Adicionalmente, sin embargo, se ha
descubierto que existen otro tipo de hábitos
alimentación que pueden tener beneficios en
la salud de los hipertensos.
Se sabe por
ejemplo que el sobrepeso que de por sí es
bastante dañino, en el caso de los
hipertensos aumenta los riesgos y evita que
la presión regrese al nivel saludable. De
ahí que lo primero en caso de ser
diagnosticado con presión alta es bajar de
peso.
Para facilitar
la reducción de peso y el bombeo al corazón
y mejorar el estado de las arterias se
recomienda la actividad aeróbica que aunque
no se trata directamente de comida, el
ejercicio siempre es acompañante inseparable
de casi cualquier dieta. Específicamente, se
aconseja ejercitarse al menos tres veces por
semana duarne cuarenta y cinco minutos. El
mejor ejercicio en estos casos, sin duda es
la caminata, aunque cabe la natación o
cualquier otro ejercicio aeróbico, aunque se
recomienda que no sean demasiado fuertes
como los aeróbicos de alto impacto o correr.
Además de
eliminar el sodio y por lo tanto la sal,
todas las comidas deben ser cocinadas con
condimentos naturales, que no vengan
preparados de antemano o que uno de sus
ingredientes sea la sal. Muchos alimentos
preparados o enlatados tienen un alto
contenido de sal, por lo que también se
recomienda su eliminación.
Contrariamente,
el potasio se considera altamente benefactor
para disminuir los efectos negativos de la
hipertensión por lo que debe aumentarse su
ingestión. Por eso, alimentos como las
frutas y vegetales no cocinados que poseen
un alto contenido de potasio deben formar
parte integral de la dieta del hipertenso.
La igestión de
otros minerales como el calcio y el magnecio
resulta igualmente conveniente, por lo que
hay que incluir en la dieta frutas,
vegetales, leguminosas y lácteos descremados
y deslactosados.
Cada día se
comprueba la ingerencia de la alimentación
en nuestra salud, por eso no la pases por
alto y si eres hipertensa apresúrate a
seguir estos consejos alimenticios, y sin
duda obtendrás no sólo un mejoramiento sino
que además podrás tener una mejor calidad de
vida.